
Imagínate la escena: conduces tranquilamente por la autopista, quizás escuchando música o pensando en tus cosas, cuando de repente te ves obligado a frenar. No es por el típico atasco, sino por una vaca. Sí, una vaca en plena Interestatal 84, en el condado de Lackawanna, Pensilvania.
Esto es exactamente lo que ocurrió cuando una res decidió que la vida en la granja era demasiado monótona y se lanzó a una aventura por el asfalto. La escapada no tardó en llamar la atención de las autoridades. Agentes de la Policía Estatal de Pensilvania, la Policía de Dunmore y personal del Departamento de Transporte se vieron envueltos en la que probablemente sea una de las persecuciones más lentas y surrealistas de sus carreras.
Durante aproximadamente una hora, el animal campó a sus anchas por los carriles en dirección oeste, generando un considerable revuelo y ralentizando el tráfico. Los intentos de acorralarla con los coches patrulla resultaban inútiles. ¿Cómo se detiene a un animal de cientos de kilos que no entiende de señales de stop ni de sirenas?
Cuando la tecnología y los protocolos modernos fallan, a veces hay que recurrir a los métodos de toda la vida. La solución llegó a galope tendido. Las autoridades llamaron a un granjero local, Cody Webster, que se presentó en el lugar con su arma secreta: su caballo.
Como si de una película del Oeste se tratara, Webster cabalgó por la autopista, se acercó a la fugitiva y, con una destreza digna de un cowboy, le lanzó el lazo y la capturó. La escena dejó perplejos a los conductores, que presenciaron en directo un rodeo improvisado entre coches y camiones.
El Departamento de Policía de Dunmore no pudo evitar tirar de humor en sus redes sociales, describiendo la situación como «absolutamente caótica» (usando el juego de palabras ‘utterly chaotic’ en inglés) y agradeciendo la colaboración de todos los implicados. Afortunadamente, la vaca no sufrió ningún daño y fue devuelta sana y salva a su propietario, probablemente con una buena historia que contar a sus compañeras de pasto.
