La Universidad de Michigan declara la guerra a la fuente Calibri por ‘no inclusiva’

La Universidad de Michigan declara la guerra a la fuente Calibri por 'no inclusiva'
La Universidad de Michigan ha desatado una curiosa polémica al sugerir evitar la fuente Calibri en informes DEI por considerarla "poco profesional" y "no inclusiva". Este consejo, encontrado en una guía interna, ha generado desconcierto, especialmente porque el propio documento a menudo usa la tipografía que critica.
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¡Agárrense, amantes del texto! Parece que en el mundo de las tipografías también hay dramas de nivel universitario. La Universidad de Michigan, en un giro de guion digno de una comedia, ha decidido poner en la picota a la mismísima fuente Calibri. Sí, esa que usamos a diario sin pensar, la que viene por defecto en un sinfín de programas, ahora es el nuevo blanco de la ‘corrección’ académica.

La historia viene de su guía ‘Writing and Creating DEI Reports’ (o sea, «Cómo escribir informes de Diversidad, Equidad e Inclusión», para los amigos). En este documento, la institución suelta la bomba: «Para algunos, Calibri puede parecer poco profesional y no inclusiva». ¿Inclusiva? ¿Una fuente? ¡Pero si solo son palitos y curvas! La noticia ha dejado a más de uno con la boca abierta, preguntándose si su próxima carta de amor escrita en Calibri será rechazada por falta de empatía tipográfica.

Lo más surrealista de todo este asunto es que, a lo largo de la misma guía, el texto salta de un lado a otro, usando la malvada Calibri como si no hubiera un mañana. ¡Contradicción nivel experto! Es como si el cocinero de la taberna te advirtiera de no comer paella… mientras se zampa un plato entero a tu lado.

El documento, en su afán por la accesibilidad (un objetivo loable, todo sea dicho), sugiere que las fuentes sans-serif son generalmente más fáciles de leer. ¡Hasta ahí, todo bien! Pero luego la lía parda al decir que Calibri, una sans-serif de manual, es la oveja negra del rebaño. Y ojo, que en otro apartado hasta la lista como una «opción popular» junto a Arial o Verdana. ¡Decídanse, por favor! ¿Es buena o mala? ¿Inclusiva o marginadora de píxeles?

En fin, que la polémica está servida. ¿Es este el inicio de una guerra de fuentes? ¿Veremos a Times New Roman manifestándose por sus derechos? Solo el tiempo lo dirá. Por ahora, nos quedamos con la imagen mental de una Calibri solitaria, mirando con tristeza cómo sus hermanas Arial y Verdana se van de fiesta sin ella.