
Si pensabas que ir a una tirolina era solo un plan de fin de semana tranquilo, es que no has puesto un pie en Ras Al Khaimah, Emiratos Árabes Unidos. Olvídate de los cables cortos y lentos; aquí han montado el equivalente a un tobogán intercontinental para humanos adultos: la Jebel Jais Flight.
Oficialmente, esta maravilla es la tirolina más larga del planeta, un título validado por el mismísimo Guinness World Records. Sus dimensiones son sencillamente absurdas: 2.83 kilómetros de longitud. Para ponerlo en perspectiva, eso es casi el triple de la pista de aterrizaje más grande que puedas imaginar. La caída libre es un concepto superado; esto es vuelo asistido a precio de risa (o no tanto, depende del paquete).
La experiencia está diseñada para que te sientas como el mismísimo Clark Kent. Los valientes que se atreven a probarla son enganchados a un arnés en posición horizontal, boca abajo, en el más puro estilo ‘Superman’. Una vez sueltos, la gravedad y la aerodinámica se confabulan para lanzarte a una velocidad máxima de 150 kilómetros por hora (unas 93 mph). Lo mejor de todo es que, a diferencia de los parques de atracciones donde el subidón dura 30 segundos, aquí la agonía y la diversión se estiran a lo largo de unos tres minutos intensos.
La tirolina comienza en el punto más alto del Jebel Jais, la montaña más elevada de los Emiratos Árabes. El paisaje es espectacular, aunque probablemente estés demasiado ocupado asegurándote de que no se te escape ningún grito para admirarlo. La Jebel Jais Flight no te devuelve directamente a tierra firme con un frenazo seco. No, esto es Dubái, y aquí hasta el aterrizaje tiene estilo. El viaje inicial te lleva hasta una plataforma de aterrizaje que está, atención, suspendida en el aire a 1.500 metros sobre el nivel del mar. Desde ahí, te espera una tirolina secundaria, más cortita, que te lleva finalmente a la base, permitiéndote recuperar la dignidad y el aliento.
Toroverde, el operador detrás de esta locura, ha conseguido crear una atracción que define el concepto de adrenalina en los Emiratos, un lugar donde lo más grande, lo más rápido y lo más extravagante siempre es la norma. Si buscas una forma épica de gastarte lo equivalente a unos 136 a 177 dólares (el precio varía según el día) y asegurarte de que tu corazón te odie durante unas horas, esta es tu aventura perfecta.
