
¡Atención, amantes de lo absurdo y de las redes sociales! Si pensabais que ya lo habíais visto todo en TikTok, preparaos para la última excentricidad que está haciendo que a muchos se les caiga la hamburguesa de las manos, literalmente. Estamos hablando de la flamante y un tanto descabellada «tendencia de los 67 dólares en In-N-Out». Sí, has oído bien, sesenta y siete pavos por una hamburguesa que, seamos sinceros, en el mundo real te costaría unos tres o cuatro dólares como mucho.
Resulta que esta moda viral, que ha conquistado el algoritmo de TikTok, consiste en que los usuarios vayan a un In-N-Out (esa cadena de hamburgueserías californiana tan icónica) y, en lugar de pagar el precio justo, pidan que se les cobre la friolera de 67 dólares por una sola hamburguesa. ¿El objetivo? Pues, como no podía ser de otra forma en la era de los «influencers» y el postureo, es «flexear», es decir, presumir de tener tanto dinero que puedes despilfarrarlo en algo tan trivial. Es una manera bastante peculiar de decir «soy tan rico que me da igual pagar un pastizal por algo que no lo vale».
La mecánica es sencilla y roza lo hilarante. Algunos directamente le piden al cajero que les cobre 67 dólares por su pedido. Otros, más «creativos» (o con más remordimientos), añaden una propina tan exagerada o hacen donaciones a la caridad (¡supuestamente!) hasta alcanzar la mágica cifra. Los vídeos se inundan de jóvenes que, con una sonrisa de oreja a oreja (y un fondo de In-N-Out), muestran cómo sacan la tarjeta y pagan esa cantidad desorbitada por su Double-Double o su Cheeseburger de toda la vida.
Claro, la cosa tiene sus defensores y sus detractores. Por un lado, están los que se parten de risa con la ocurrencia, viendo el lado humorístico de esta performance de la riqueza falsa. Al fin y al cabo, es un espectáculo para las redes. Por otro lado, no faltan las voces críticas que lo tachan de derroche absurdo y de un mal ejemplo en tiempos donde el dinero no sobra. ¿De verdad es necesario llegar a estos extremos para captar la atención en internet? Parece que para algunos, la respuesta es un rotundo sí.
In-N-Out, por su parte, se mantiene al margen, observando cómo sus hamburguesas se convierten en objetos de deseo… y de un precio inflado artificialmente. La cadena no ha emitido ningún comunicado oficial al respecto, probablemente frotándose las manos en silencio por la publicidad gratuita que está recibiendo. Así que, si eres de los que disfrutan de una buena hamburguesa sin arruinarse, sigue pidiéndola a su precio normal. Pero si te va el salseo y quieres unirte a la última «locura millennial» (o Gen Z, que para el caso es lo mismo), ya sabes: 67 dólares, una hamburguesa, y a subirlo a TikTok. ¡Que el postureo no pare!
