La receta del amor de Jeff Bezos: risa tonta, tortitas y cero reuniones

La receta del amor de Jeff Bezos: risa tonta, tortitas y cero reuniones
Jeff Bezos y Lauren Sánchez desvelan su vida en Vogue para demostrar que su amor es real. Entre fotos de lujo, descubrimos que el magnate tiene una risa "tonta", es un experto en hacer tortitas de domingo y que, juntos, han desterrado las reuniones de los miércoles.
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A ver, pongámonos en situación. ¿Qué haces cuando eres uno de los tipos más ricos del planeta y tu historia de amor empezó, digamos, con un poco de salseo mediático? Pues fácil: llamas a Vogue, contratas a la legendaria fotógrafa Annie Leibovitz y montas un reportaje de portada para contarle al mundo entero lo «auténtico» y «real» que es lo vuestro. Eso es, ni más ni menos, lo que han hecho Jeff Bezos y Lauren Sánchez en su primera entrevista conjunta.

Según Lauren, detrás del titán de Amazon se esconde un hombre… peculiar. Agárrate, que vienen curvas. Dice que Jeff tiene una «risa muy tonta» y que a veces puede ser «un poco dorky» (un pardillo, para que nos entendamos). Pero no te confundas, que también es «la persona más inspiradora» que ha conocido y un «apóstol de la obsesión por el cliente». Una mezcla entre un genio de los negocios y el protagonista de una comedia americana.

Por su parte, Jeff tampoco se queda corto en piropos para su prometida. La describe como «la persona más generosa y de gran corazón que puedas conocer» y una «inspiración». Y no solo eso, también destaca que es una «piloto fantástica» (sí, tiene licencia para pilotar helicópteros), y le atribuye el mérito de haberle ayudado a mejorar sus habilidades sociales. «Me ha ayudado a poner más energía en mis relaciones», confiesa. Vamos, que Lauren le ha sacado de la cueva de los algoritmos para llevarle a la vida social.

¿Y cómo es el día a día de esta pareja que podría comprarse un país pequeño si quisiera? Pues, sorprendentemente, no se pasan las tardes viendo series en una pantalla de cine. Por las noches, prefieren «hablar y hacer ejercicio juntos». Además, han instaurado una regla sagrada en su vida: los «miércoles sin reuniones». Una política laboral que muchos querríamos importar a nuestras oficinas de inmediato.

Pero el detalle que se lleva la palma, la joya de la corona de esta entrevista, es el siguiente: los domingos por la mañana, el mismísimo Jeff Bezos se levanta y le prepara tortitas a Lauren. Y no unas tortitas cualquiera. Sigue al pie de la letra una receta de un viejo libro de cocina de Betty Crocker y, según sus propias palabras, se considera ya todo «un experto». Visualiza la escena, porque no tiene desperdicio.

Como era de esperar, la pedida de mano estuvo a la altura de su fortuna. Ocurrió a bordo de su superyate, el ‘Koru’, donde Jeff escondió el anillo debajo de la almohada de Lauren. Ella, al descubrir la sorpresa, dice que se quedó tan en shock que cree que «se desmayó un poco». Normal, entre el yate, la situación y un anillo que seguramente cueste más que un ático en la Gran Vía.

En definitiva, todo este despliegue de amor y detalles cotidianos parece una estudiada campaña de imagen para ponerle un lazo perfecto a una relación que, recordemos, salió a la luz pública a través del ‘National Enquirer’ con unos mensajes privados de por medio mientras ambos estaban aún casados. Un intento en toda regla de convencernos de que su amor es tan sólido como los cimientos de Amazon.