
Si pensabas que lo más futurista que ibas a ver hoy era tu robot aspirador chocando contra una silla, agárrate, porque en Corea del Sur ya viven en el año 2077. La Agencia Nacional de Policía ha decidido que poner un agente en cada esquina es cosa del pasado y ha desplegado su nueva arma secreta contra el crimen: policías holográficos.
No, no es una broma ni el casting para una secuela de ‘Blade Runner’. En algunas zonas de Seúl con poco trasiego de gente, ahora te puedes encontrar con la imponente figura de un oficial de policía a tamaño real que, en realidad, es una proyección de luz. La idea es tan sencilla como brillante: crear la sensación de que siempre hay alguien vigilando, disuadiendo a los amigos de lo ajeno antes de que siquiera se les pase por la cabeza hacer alguna trastada.
Estos ‘polis de píxeles’, desarrollados en colaboración con el gigante de las telecomunicaciones SK Telecom, son más listos de lo que parecen. No están ahí solo de adorno. Gracias a una tecnología bautizada como ‘Pantalla Transparente Inteligente tipo Holograma’, estos agentes virtuales están conectados a un centro de control y equipados con cámaras y sensores. Si detectan un movimiento sospechoso, el holograma se activa, cambia de pose y lanza una advertencia para que te lo pienses dos veces. Por si el mensaje de voz no fuera suficiente, también activan luces rojas parpadeantes y una sirena. Vamos, un espectáculo de luz y sonido para que quede claro que te han pillado.
Para que el efecto sea total, el diseño de los hologramas se basa en la apariencia de agentes de policía reales, con un uniforme y una pose que transmiten autoridad. Miden lo mismo que un humano y, gracias al efecto 3D, dan el pego a distancia. El objetivo no es detener a nadie físicamente, lógicamente, sino prevenir el delito de una forma eficiente y tecnológicamente avanzada.
De momento, es un programa piloto para ver qué tal funciona esto de tener a ‘RoboCop’ en versión espectral patrullando las calles. Si la cosa funciona, quién sabe, quizá en unos años pedir indicaciones a un holograma sea lo más normal del mundo. Eso sí, no intentes invitarles a un café, que lo mismo atraviesas al agente.
