Mientras algunos cuerpos de policía se enfrentan a ladrones y criminales, en el Condado de Weld, Colorado, tienen un tipo de delincuente reincidente un poco más… plumífero. Por segunda vez en lo que va de mes, la Oficina del Sheriff ha tenido que movilizarse para capturar a un emú fugado.
La escena era digna de una comedia: un emú gigante, desorientado pero majestuoso, paseándose tranquilamente por mitad de una carretera, causando un considerable revuelo. Lejos de entrar en pánico, los agentes, que ya parecen tener un máster en la materia, acudieron al lugar de los hechos.
En una publicación de Facebook que derrocha buen humor, la propia oficina del sheriff bromeaba sobre la situación, afirmando que se están convirtiendo oficialmente en «domadores de emús» y que están considerando añadir esta habilidad como requisito en las futuras solicitudes de empleo. ¡Y no es para menos!
Con la ayuda de un ciudadano que pasaba por allí, los agentes consiguieron guiar al ave hasta un remolque sin que nadie saliera herido, ni el emú ni los humanos. La misión fue un éxito y el ave fue devuelta sana y salva a su dueño, probablemente con una seria advertencia sobre sus ansias de libertad.
Para rematar la faena, desde la oficina del sheriff incluso se atrevieron con un chiste: «What do you call an emu that’s on the loose? An E-moo», un juego de palabras en inglés que demuestra que, ante un problema recurrente, lo mejor es tomárselo con filosofía y una buena dosis de humor.




