
Si eres de los que piensa que el mercado del arte está loco, espera a escuchar esto. Mientras muchos ciudadanos nos lo pensamos dos veces antes de gastar en cosas esenciales, alguien en Nueva Zelanda acaba de soltar una cifra astronómica por algo que pesa… bueno, casi nada. Estamos hablando de una simple pluma, pero no una cualquiera.
Sí, una pluma. No es una pluma de oro macizo ni tiene diamantes incrustados. Es una pluma de cola, de apenas 9 gramos de peso, que perteneció a un pájaro llamado Huia. Y ha logrado el récord mundial como la pluma más cara jamás vendida. ¿El precio? Agárrate: 46.521 dólares neozelandeses, lo que se traduce a unos 26.200 euros o casi 30.000 dólares americanos. Es decir, lo que te costaría un coche decente de segunda mano, pero en formato de ornamento aviario.
La Huia (Heteralocha acutirostris) era un ave endémica e icónica de Nueva Zelanda. Lamentablemente, ha estado oficialmente extinta desde 1907, lo que convierte a cualquier resto de la especie en un tesoro extremadamente raro y valioso. La subasta tuvo lugar en Webb’s Auction House, en Auckland. La pieza no solo pulverizó el precio de salida, sino que destrozó el récord anterior para una pluma similar de Huia, que se había vendido por «solo» 8.400 dólares neozelandeses.
¿Por qué tanto revuelo por un resto de pájaro? Históricamente, las plumas de Huia eran artículos de prestigio absoluto, usados por los jefes maoríes y personas de alto rango como símbolo de estatus social. Además, la pluma que ha batido el récord estaba, según los expertos, en una condición impecable. La pieza ha sido adquirida por un coleccionista privado neozelandés que, esperemos, tenga una vitrina muy, muy segura, porque un estornudo mal dado podría costarle 30.000 pavos. Es la prueba definitiva de que en el mundo de las colecciones, el valor no tiene absolutamente nada que ver con el peso. ¡El oro es pesado, pero la Huia es cara!
