
¿Tienes un hobby? Ya sabes, de esos que te relajan, como montar maquetas, la jardinería o… ¿apartar pitones de tus vías de tren en miniatura? Para un residente de Buderim, en la soleada Queensland (Australia), lo último se convirtió en una realidad tan surrealista como divertida.
La historia comienza cuando el equipo de Sunshine Coast Snake Catchers, unos profesionales acostumbrados a lidiar con todo tipo de reptiles en los lugares más insospechados, recibieron una llamada que se salía de lo común. No era la típica serpiente en el baño ni en el garaje. Esta vez, el intruso había elegido un alojamiento mucho más pintoresco.
Al llegar a la vivienda, el cazador de serpientes, de nombre Stu, se encontró con una escena digna de una película de monstruos a escala. Allí, en medio de un detallado paisaje de modelismo ferroviario, una imponente pitón alfombra costera se había acurrucado plácidamente dentro de un túnel. Y cuando decimos imponente, no exageramos: los propios expertos la describieron como ‘bien alimentada’, un eufemismo para decir que el reptil estaba, digamos, robusto.
El animal bloqueaba por completo el paso, causando el primer y probablemente único atasco ferroviario provocado por una serpiente en la historia de esa maqueta. Imagina la papeleta: ‘Atención, pasajeros del Expreso de las 15:30, su tren se retrasará indefinidamente debido a una pitón gigante que está echándose la siesta en el túnel 2’. Un parte de incidencias para enmarcar.
Como se puede ver en las fotos que la propia empresa compartió en su Facebook, la serpiente encajaba como un guante en la estructura, aprovechando la oscuridad y la seguridad del pequeño túnel. Stu, con la pericia que le caracteriza, procedió a desalojar al corpulento polizón para que los trenes de juguete pudieran volver a circular y el dueño de la maqueta pudiera respirar tranquilo. Un día más en la oficina en Australia, donde hasta los hobbies más tranquilos pueden tener un toque salvaje.
