
Imagínate la escena: suena el teléfono en la comisaría de North Canton, en Ohio. No es un atraco ni un altercado, es algo mucho más… lento. Los agentes se encontraron con un aviso sobre un sospechoso deambulando por un barrio residencial. Al llegar, se toparon con el fugitivo: una tortuga de considerables dimensiones que se había dado a la fuga.
Lejos de tomárselo como una intervención más, el departamento de policía decidió ponerle un poco de humor al asunto. En su página de Facebook, publicaron la foto del ‘detenido’ y relataron la operación. Describieron una ‘persecución a pie’ en la que el sospechoso, más tarde identificado como Spike, se mostró ‘muy lento y poco cooperativo’. Un auténtico tipo duro con caparazón.
Una vez ‘reducido’, Spike fue puesto bajo custodia en un ‘recinto seguro’, que no era otra cosa que un corralito improvisado, a la espera de que alguien reclamara a este rebelde sin causa. La publicación, como era de esperar, no tardó en hacerse viral. La comunidad se volcó para encontrar al dueño del prófugo más tranquilo de la historia del estado.
Gracias al poder de las redes sociales, la historia tuvo un final feliz. El dueño de Spike apareció poco después para recoger a su mascota, poniendo fin a una de las ‘operaciones policiales’ más surrealistas y divertidas que se recuerdan en la zona. Un caso resuelto con eficacia, paciencia y, sobre todo, mucho sentido del humor.
