La paradoja americana valoran la Primera Enmienda pero no saben qué protege

La paradoja americana valoran la Primera Enmienda pero no saben qué protege
Una encuesta revela que el 96% de los estadounidenses considera vital la Primera Enmienda, la base de sus libertades. No obstante, el 40% es incapaz de nombrar ninguna de las cinco libertades que protege (prensa, religión, expresión, reunión y petición).
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Los americanos tienen claro que su Primera Enmienda es un pilar fundamental de la libertad, algo así como la receta secreta de la abuela: sabes que es importante y que sabe genial, pero ni idea de cuáles son todos los ingredientes. Y esto no es una exageración, es la conclusión aplastante de la encuesta anual del Instituto Freedom Forum (anteriormente el Centro de la Primera Enmienda).

Según los datos recogidos, un impresionante 96% de los encuestados afirmó que la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos es importante para la democracia. ¡Bravo por el patriotismo! El problema empieza justo después, cuando les pides que detallen exactamente qué protegen esas palabras tan sagradas. Recuerda, esta enmienda garantiza las libertades de expresión, prensa, religión, reunión y petición al gobierno.

Pues bien, resulta que más americanos conocían la famosa frase de Randy Jackson en *American Idol* (“It’s a no from me, dog”) que el contenido de su propia ley fundamental. Para ser exactos, el 43% recordaba al juez del talent show, pero solo el 1% de la población podía enumerar las cinco libertades protegidas por la Primera Enmienda.

La ignorancia es alarmante, o quizás simplemente hilarante, dependiendo de cómo te pille el día. El estudio descubrió que el 40% de los encuestados, es decir, cuatro de cada diez ciudadanos, no pudo nombrar ni una sola de las cinco libertades. El conocimiento era tan superficial que solo uno de cada tres (33%) logró nombrar más de una. Es la versión constitucional de ir al gimnasio solo para hacerte una foto en la puerta.

Esta situación plantea una pregunta existencial: ¿Podemos defender algo con uñas y dientes si no sabemos exactamente qué es? La encuesta subraya esa curiosa dicotomía en la sociedad estadounidense: una gran pasión por los conceptos abstractos de libertad, pero una absoluta falta de interés por el manual de instrucciones. Parece que, para muchos, la Primera Enmienda es un sentimiento más que un hecho legal concreto.