La oveja que rompió la calculadora en la granja con sus cinco corderos

La oveja que rompió la calculadora en la granja con sus cinco corderos
Una oveja llamada Heidi ha sorprendido a todos en una granja de Suffolk al dar a luz a quintillizos, un suceso calificado como de "uno en un millón". El granjero esperaba trillizos, pero acabó con cinco sanos corderos, convirtiendo la granja en una adorable y caótica guardería.
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En la apacible College Farm de Rishangles, en Suffolk, los días suelen transcurrir con la calma propia del campo. Pero el pasado lunes, la naturaleza decidió que era un buen día para el caos y la estadística. La protagonista de esta historia es Heidi, una oveja de tres años de la raza cruce de Texel con Mule, que tenía a su dueño, el granjero Mark Suffolk, esperando un parto múltiple.

La ecografía había sido clara: Heidi esperaba trillizos. Una noticia fantástica para cualquier granjero, ya que, como dice el propio Mark, «los mellizos son comunes, los trillizos son un extra». Con 20 años de experiencia a sus espaldas, Mark se preparaba para dar la bienvenida a tres nuevos miembros a su rebaño. Pero Heidi, al parecer, no sabe contar o simplemente le gusta llevar la contraria.

Llegó el momento del parto y, efectivamente, nació el primer cordero. Luego el segundo. Y el tercero. Misión cumplida, ¿no? Pues no. Para el asombro de todos, apareció un cuarto cordero. Y cuando ya pensaban que no cabían más sorpresas, un quinto y último cordero decidió unirse a la fiesta. Cinco. Ni más ni menos. Un acontecimiento que Mark describe como «inaudito» y de «uno en un millón».

El resultado es una explosión de ternura lanuda. Los cinco corderos, todos de buen tamaño y en perfecto estado de salud, han puesto la granja patas arriba. Como una supermamá no puede con todo, Heidi se está encargando de criar a dos de ellos, mientras que los otros tres han sido ‘adoptados’ por la esposa de Mark, Philippa, que ya les ha puesto nombre: Rose, Petal y Bud. Armados con biberones, la pareja se asegura de que a esta inesperada prole no le falte de nada. Una historia que demuestra que, a veces, los mejores planes son los que no se planean.