La Novia del Año Vende a su Chico por Caprichos y Deudas

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Cuando las deudas ahogan y las ganas de ir de compras aprietan, la gente suele buscar soluciones creativas: un segundo trabajo, vender cosas por internet, pedir un préstamo al banco… Pero para Zeng, una joven china, la solución más brillante y expeditiva estaba sentada a su lado en el sofá: su novio, Tong. ¿Para qué vender un bolso viejo cuando puedes vender a tu pareja?

La historia de este emprendimiento sentimental, aunque poco ético, comenzó cuando Zeng se topó con un anuncio que ofrecía una jugosa comisión por reclutar gente para trabajar en Camboya. Lo que el anuncio no especificaba era que el ‘trabajo’ consistía en ser explotado en una red de estafas en Sihanoukville. Lejos de asustarse, a Zeng se le encendió la bombilla. Tenía deudas que pagar y un viaje que soñaba hacer. Y tenía un novio. La ecuación era sencilla.

Así que, con la promesa de un empleo bien remunerado bajo el brazo, convenció al pobre Tong para que hiciera las maletas rumbo a Camboya. Él, ilusionado con la oportunidad, no sospechó nada. Al fin y al cabo, ¿quién desconfiaría de su propia novia? El problema es que el ‘comité de bienvenida’ que le esperaba no era el del departamento de recursos humanos.

Nada más llegar, a Tong le confiscaron el pasaporte y le explicaron sus nuevas condiciones laborales: jornadas de 15 horas y la obligación de estafar a gente online. Si quería irse, solo tenía que pagar un ‘rescate’. Mientras tanto, Zeng, con 70.000 yuanes (unos 10.000 dólares) calentitos en el bolsillo, saldó sus deudas y se dedicó a lo que de verdad le importaba: viajar y renovar su armario.

Pero Tong, a pesar de estar secuestrado, demostró ser más espabilado de lo que su novia pensaba. Consiguió contactar con su familia en China, que no tardó en dar la voz de alarma. La embajada china en Camboya y la policía local se pusieron manos a la obra y lograron rescatarle del complejo.

El final de la historia es el que todos esperamos. Zeng, al volver a China tan contenta de su viaje, se encontró con una bienvenida que no esperaba: la policía la detuvo acusada de tráfico de personas. Moraleja: si tu pareja te ofrece de repente el trabajo de tu vida en el extranjero, quizás sea buena idea comprobar primero que no te ha puesto en Wallapop.