La Noche que Quinientos Adolescentes Asediaron al Directivo Escolar

La Noche que Quinientos Adolescentes Asediaron al Directivo Escolar
Quinientos adolescentes se presentaron en la casa de un miembro del consejo escolar en Virginia Occidental tras la cancelación de su fiesta post-graduación no oficial. La policía dispersó a la multitud sin incidentes ni destrozos, dejando al directivo sorprendido y sin entender por qué su casa fue el objetivo de la 'protesta pacífica' juvenil.
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Imaginad la escena: es sábado por la noche, acabáis de disfrutar del baile de graduación y tenéis planes de seguir la fiesta hasta altas horas. De repente, esos planes se van al traste. ¿Qué hace un grupo de adolescentes con las hormonas revolucionadas y la adrenalina a tope, recién salidos del instituto? Pues si eres de Wetzel County, Virginia Occidental, la respuesta es clara: ¡ir a la casa de un miembro del consejo escolar! Y no hablamos de diez o veinte revoltosos. No, no. Hablamos de la friolera de *quinientos* jóvenes con ganas de jarana y una curiosa idea de ‘protesta’ espontánea.

La odisea, que bien podría ser el guion de una comedia adolescente, comenzó después de que una fiesta post-graduación no oficial, planeada con entusiasmo entre bambalinas, fuera cancelada. La noticia corrió como la pólvora, no por paloma mensajera, sino por las omnipresentes redes sociales, que rápidamente se convirtieron en el GPS de la indignación juvenil, señalando la dirección de la vivienda del Dr. Ron Witchard, un respetable miembro de la Junta de Educación del condado. ¡Menudo marrón!

El Dr. Witchard, que se encontraba tranquilamente en casa con su esposa y su hijo menor, se encontró de repente con una ‘invasión’ adolescente en su propiedad. «Me quedé patidifuso», confesó. Y no es para menos, ¿quién espera que quinientos adolescentes, con sus mejores galas de fiesta, aparezcan en tu jardín un sábado por la noche? Aunque estaba «floored» (literalmente ‘tirado por los suelos’ de la sorpresa, que no de cansancio), el hombre no podía más que especular sobre el porqué de la elección de su hogar. ¿Fue porque su mujer enseña en el instituto local? ¿O quizá su papel en la junta escolar lo convirtió en el objetivo ideal? Un misterio que, de momento, quedará sin resolver, aunque la coincidencia es, cuanto menos, sospechosa.

Afortunadamente, la ‘manifestación’ adolescente fue, en su mayor parte, una situación controlada. El jefe de policía de New Martinsville, Cecil Kelly, confirmó que no hubo arrestos, ni multas, ni un solo destrozos. Un milagro, si me permitís la licencia, teniendo en cuenta la edad y el número de los implicados. La policía acudió, charló con los chavales y, poco a poco, la marea de adolescentes fue dispersándose, dejando tras de sí solo el eco de lo que podría haber sido la fiesta del siglo… o el incidente más sonado del año en la comunidad.

Así que, la próxima vez que os cancelen los planes de una fiesta épica, recordad a estos pioneros de la protesta posmoderna. Eso sí, pensad bien antes de dirigir a quinientos de vuestros amigos a la puerta de alguien. Aunque, como el Dr. Witchard, seguro que lo recordaréis toda la vida.