La morgue cancela su fiesta de Halloween por exceso de ‘invitados’

La morgue cancela su fiesta de Halloween por exceso de 'invitados'
El forense del condado de Pueblo ha cancelado la tradicional fiesta de Halloween en la morgue. ¿El motivo? Un inusual y macabro aumento de fallecimientos, con 80 cuerpos procesados solo en septiembre. El personal, abrumado y traumatizado, no ve con buen ojo celebrar en un lugar tan lleno de tragedia.
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¡Atención, amantes del gore y las celebraciones macabras! Si pensabais que la fiesta de Halloween en la morgue de Pueblo, Colorado, era el plan definitivo para este año, preparad vuestros disfraces y vuestra mejor cara de susto porque… ¡se ha cancelado! Y no, no es por falta de fantasmas, sino por un exceso de «invitados» permanentes.

El mismísimo James Kramer, forense del condado de Pueblo y anfitrión de esta peculiar tradición anual, ha tenido que descolgar el cartel de «fiesta cancelada» con un motivo de lo más lúgubre: la morgue está a rebosar. Parece ser que septiembre ha sido un mes especialmente «productivo» para la parca en Pueblo, registrando la escalofriante cifra de 80 cuerpos procesados. Para que os hagáis una idea, la media mensual suele rondar los 50 o 60. Es un aumento considerable que ha puesto al personal al límite.

Kramer lo ha dejado claro con una frase que no por obvia deja de ser impactante: «Es difícil celebrar en un lugar donde tantas personas han perdido la vida». Y no le falta razón. Imaginaos el panorama: el personal, ya de por sí abrumado y traumatizado por el aumento de fallecimientos (muchos por sobredosis de metanfetamina y heroína, suicidios o causas naturales), teniendo que montar una verbena entre cámaras frigoríficas y la triste realidad de los cuerpos. No suena precisamente a «buen rollo» ni a ambiente festivo.

La fiesta de Halloween en la morgue era un clásico en Pueblo. Una oportunidad para que el personal se desahogara un poco de la dureza de su trabajo diario y, sí, incluso se divertían vistiendo a los cuerpos. No sabemos si con trajes de superhéroes, de monstruos clásicos o de lo que fuera, pero la imagen es, cuanto menos, icónica y un toque de humor negro necesario en un ambiente tan sombrío. Sin embargo, este año el ambiente festivo ha dado paso a la cruda realidad del trabajo sin descanso.

El estrés y el trauma acumulado por la inmensa carga de trabajo han pesado más que las ganas de un poco de humor negro. Así que, amigos, si teníais pensado visitar la morgue de Pueblo para ver la decoración o pedir «truco o trato», tendréis que esperar. Parece que el espíritu de Halloween este año es más de ‘silencio’ y reflexión que de ‘susto’ y juerga. Y es que, cuando el trabajo te persigue hasta en la fiesta… ¡ya es hora de parar!