La liada carnívora de Florida: Dos hombres amenazan con salchichas crudas

La liada carnívora de Florida: Dos hombres amenazan con salchichas crudas
En Fort Lauderdale, dos amigos sin DNI para comprar alcohol montaron el número en un supermercado. Con un par de salchichas crudas como 'armas', amenazaron a los dependientes y, para colmo, agredieron a un agente. La historia terminó con su detención y varios cargos. ¡Vaya día!
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Agárrense, porque la historia que os traemos hoy es de esas que ni el guionista más imaginativo de Hollywood se atrevería a escribir. Preparaos para el drama, la comedia y, sobre todo, las salchichas. ¡Muchas salchichas!

Nos trasladamos a Fort Lauderdale, Florida, donde nuestros protagonistas, Javier Pérez y Jonathan Contreras, ambos de 25 primaveras, decidieron que era una noche ideal para visitar un supermercado Publix. Su misión: conseguir una botella de licor. Todo parecía normal hasta que llegaron a la caja y el dependiente, siguiendo las normas, les pidió una identificación para verificar su edad. Y aquí es donde la trama se espesa, amigos. ¡Nuestros jóvenes no tenían DNI a mano!

Lo que podría haber terminado en un simple ‘lo siento, no podemos vendéroslo’, se convirtió en un festival de la carne. Javier y Jonathan, lejos de aceptar la situación con deportividad, empezaron a ponerse nerviosos. La irritación escaló hasta que Javier, con una maestría digna de un ‘master chef’ del caos, metió la mano en una bolsa de plástico y… ¡eureka! Sacó dos salchichas crudas, de esas de palmo y medio, que parecían recién salidas de la carnicería.

Y aquí viene lo bueno. En lugar de rendirse, Javier empezó a blandir las salchichas como si fueran nunchakus cárnicos, amenazando al pobre dependiente. ‘Te voy a matar’ y ‘te voy a pegar con la salchicha’ fueron algunas de las perlas que salieron de su boca. Sí, habéis leído bien: ¡con la salchicha! Mientras tanto, Jonathan, su fiel escudero, observaba la escena y animaba a su colega en esta particular cruzada gastronómica.

El gerente del Publix, que seguramente ya había visto de todo, intervino para intentar calmar los ánimos y, con buen criterio, les pidió que abandonaran el establecimiento. Nuestros dos amigos, con las salchichas aún en ristre, decidieron que era mejor batirse en retirada y se marcharon, dando un paseo por Cordova Road como si nada hubiera pasado.

Pero el destino, y un agente de policía con muy buen ojo, tenían otros planes. Poco después, el oficial avistó a dos hombres que encajaban perfectamente con la descripción de los ‘amenazadores de salchichas’ en una gasolinera Sunoco cercana. Al acercarse para identificarlos, la historia dio un giro inesperado: Javier, el de las salchichas, ni corto ni perezoso, ¡volvió a la carga y golpeó al agente en la mano con una de sus armas cárnicas!

Evidentemente, el oficial no tardó en detener a Javier. Jonathan, que seguía al pie del cañón, intentó impedir el arresto y también acabó con los grilletes puestos. El resultado: ambos fueron a parar al calabozo.

Los cargos no son moco de pavo, aunque la historia lo sea. Javier Pérez fue acusado de agresión a un oficial, resistencia al arresto con violencia, hurto menor y agresión. Jonathan Contreras, por su parte, se enfrentó a cargos de resistencia al arresto con violencia, hurto menor y agresión.

Así que ya lo sabéis, la próxima vez que os pidan la identificación en el supermercado y no la tengáis, recordad la epopeya de Javier y Jonathan. Porque a veces, una simple compra puede acabar en un festival de salchichas voladoras y una noche entre rejas. ¡Para que luego digan que la vida no da sorpresas!