
¿Quién dijo que los secuestros solo ocurren en las películas de acción? En la apacible Newark, en Nottinghamshire, el crimen fue de lo más… vacuno. Hablamos del sonado caso de ‘Butch la Vaca’, una escultura de fibra de vidrio de tamaño natural que desapareció misteriosamente en agosto de 2023 de su puesto de honor, justo a la puerta de los Taylor. Mike y Debbie Taylor, sus ‘padres adoptivos’, quedaron desolados. ¡Imagínate la escena! Ofrecieron una recompensa de mil libras, y es que perder a tu vaca de compañía, aunque sea de plástico, no es moco de pavo. Por suerte, Butch volvió semanas después en una furgoneta misteriosa, como si hubiera estado de Erasmus por el campo británico.
