La higiene hotelera de Fargo se va por el retrete

La higiene hotelera de Fargo se va por el retrete
Un hotel Hilton en Fargo, Dakota del Norte, está bajo investigación tras la viralización de un vídeo. Una huésped grabó a un trabajador lavando toallas y ropa de cama en el inodoro de una habitación. Las autoridades sanitarias lo consideran un grave problema de salud pública, y tanto el hotel como Hilton corporativo han iniciado sus propias pesquisas.
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¡Agarraos que vienen curvas… o mejor dicho, que viene el agua sucia! En el idílico mundo de la hostelería, donde las sábanas blancas y los baños impolutos son casi un mandamiento, a veces surgen historias que nos hacen cuestionar la realidad. Y la que nos ocupa hoy, desde Fargo, Dakota del Norte, es de esas que te dejan con la boca abierta y un escalofrío recorriendo la espalda.

Imaginad la escena: una huésped, Stayci Sherrow, de lo más tranquila en su Home2 Suites by Hilton, decide inmortalizar con su móvil algo que, bueno, no se ve todos los días. Y con «no se ve todos los días» nos referimos a un trabajador del hotel ¡lavando toallas y ropa de cama en el inodoro de una habitación! Sí, sí, habéis leído bien. En el mismo retrete que usamos para… ya sabéis. El vídeo, que rápidamente se subió a TikTok (y parece que luego desapareció, quizás por vergüenza ajena colectiva), mostraba al empleado dándole un buen enjabonado a la colada en la taza del váter, para luego depositarla tan ricamente en un carrito de lavandería. Suponemos que con la esperanza de que nadie se diera cuenta del «toque especial» que llevaban esas sábanas.

La reacción no se hizo esperar. El hotel, en un intento de lavar su imagen (y no precisamente en un inodoro), se ha apresurado a declarar que están investigando a fondo el asunto. Jason Horst, el gerente general, ha dejado claro que esto «no es algo que apoyemos, no es algo que promovamos, no es algo que sea protocolo». Menos mal, Jason, porque si eso fuera el protocolo, la estrella Michelin se la darían a la cadena de fontanería, no al hotel.

Pero la cosa no queda ahí. Como era de esperar, la broma se ha puesto seria y Fargo Cass Public Health ya le ha echado el ojo al asunto. Jill Lewis, la gerente de salud ambiental, lo ha calificado como una «preocupación de salud pública muy seria». Y no es para menos, ¿verdad? Están preparando una inspección a fondo de las instalaciones y revisando todas las políticas y procedimientos. Las posibles consecuencias, que van desde multas hasta el cierre, no son para tomárselas a broma.

Incluso el gigante Hilton, la cadena a la que pertenece el hotel, ha tenido que salir al paso con un comunicado: «Somos conscientes del vídeo y estamos investigando la situación. Nos lo estamos tomando muy en serio, ya que no refleja los altos estándares de calidad y limpieza que tenemos en Hilton». Pues sí, Hilton, de altos estándares a «altos inodoros» hay un trecho importante.

En fin, la próxima vez que os alojéis en un hotel y veáis una toalla con un olor «peculiar» o una mancha sospechosa, quizás sea mejor no preguntar. O, directamente, llevaros vuestras propias sábanas. Porque en este mundo moderno, parece que la definición de «limpio» a veces requiere una nueva mirada… o quizás, una buena desinfección mental.