La distopía publicitaria nos alcanza con anuncios en los lugares más absurdos e irritantes

La distopía publicitaria nos alcanza con anuncios en los lugares más absurdos e irritantes
La publicidad ha traspasado todos los límites imaginables. Desde pantallas en los surtidores de gasolina y teclados del móvil, hasta espejos de baño y neveras inteligentes que te cuelan promociones. Recopilamos las situaciones más surrealistas y molestas donde los usuarios se han topado con anuncios invasivos dignos de ciencia ficción.
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El futuro distópico ya está aquí, y viene con pausas publicitarias

Hace no tanto tiempo, veíamos películas de ciencia ficción como Minority Report y nos reíamos nerviosos al pensar en un futuro donde la publicidad hiperpersonalizada nos perseguiría a cada paso. Pues bien, damas y caballeros, ese futuro ya no es el de 2054, sino el de nuestro caótico y maravilloso presente. Estamos más que acostumbrados a saltar anuncios en YouTube, deslizar stories patrocinadas en redes sociales o aguantar publicidad en las plataformas de streaming gratuitas. Al fin y al cabo, es el precio a pagar por consumir contenido. Pero, ¿qué pasa cuando los anuncios invaden zonas que siempre habíamos considerado «terreno neutral»?

Hoy en día, las marcas se cuelan en nuestras vidas en los momentos más inesperados. Y gracias a foros de internet como la comunidad de r/assholedesign, hemos recopilado las pruebas gráficas más surrealistas y desesperantes de esta invasión. Prepárate para indignarte un poco y reírte por no llorar con esta lista de lugares absolutamente absurdos donde han aparecido anuncios.

La lista de la vergüenza publicitaria

  1. La nevera inteligente que te vende series: Se supone que pagaste un pastizal por un electrodoméstico de alta gama para dejar notas digitales a tu familia o mirar el calendario. Pero no, la nevera tiene otros planes y decide reproducir campañas de marketing viral de programas de televisión. Maravilloso.
  2. El salvapantallas del televisor que rompe la magia: Has puesto una imagen relajante de fondo en tu Smart TV para dar ambiente a tu salón, pero cada pocos minutos, la paz se ve interrumpida por un estruendoso anuncio.
    Televisor reproduciendo anuncio
  3. El escáner de precios del súper: Vas corriendo por el pasillo del supermercado, necesitas saber si esos cereales están de oferta, escaneas el código de barras y… ¡sorpresa! Tienes que comerte un anuncio de 15 segundos antes de ver que, efectivamente, cuestan 4 euros.
    Escáner en supermercado
  4. El surtidor de gasolina que no te deja repostar: Imagina estar bajo cero, en mitad de la nada, queriendo llenar el depósito para ir a casa. Pues hay gasolineras que te obligan a ver un spot publicitario antes de dejarte elegir el tipo de combustible.
  5. El menú de Subway que es un acertijo: Has ido a pedir un bocadillo y las pantallas digitales del menú están tan saturadas de promociones y anuncios dinámicos que literalmente es imposible leer los ingredientes o los precios.
    Menú de restaurante lleno de anuncios
  6. Las apps de cocina que te tapan los ingredientes: Estás con las manos llenas de harina, sigues el paso de tu receta y un banner gigante de un teléfono móvil te oculta justo la cantidad de levadura que necesitas.
    Anuncio tapando receta
  7. O peor aún… la receta con un anuncio camuflado: Otra app culinaria que directamente ha insertado la promoción de un extractor de humos dentro del mismísimo texto de la receta como si fuera un paso indispensable para cocinar. ¡Arte del engaño en su máxima expresión!
  8. Consolas de pago con spam: Pagas por la consola, pagas por los juegos y pagas por la suscripción mensual para jugar online… pero la interfaz principal te sigue escupiendo anuncios a la cara.
  9. Teclados del móvil traicioneros: Estás escribiendo algo en el buscador y el propio teclado de tu teléfono móvil (sí, esa herramienta tan sumamente básica) te empieza a sugerir y publicitar aplicaciones.
    Teclado con anuncios integrados
  10. El coche que te distrae y te vende cosas: La pantalla multimedia de tu vehículo decide que es buen momento para lanzarte una alerta de financiación o, en el peor de los casos, mostrarte un anuncio de un supermercado local que tapa directamente la mitad del GPS. Seguridad vial ante todo.
    GPS de coche con anuncio sobre el mapa
  11. Pantallas de información de vuelos secuestradas: Tienes prisa, buscas tu puerta de embarque y la gigantesca pantalla del aeropuerto está reproduciendo un colorido anuncio veraniego. No te queda más remedio que esperar a que termine para ver si tu avión despega o no.
  12. El «privilegio» de ver solo el 50% de los anuncios: Una plataforma de suscripción te ofrece un maravilloso trato: si pagas religiosamente tu cuota, en lugar de no ver anuncios, ¡solo verás la mitad! Una ganga que absolutamente nadie pidió.
    Mensaje de 50% menos de anuncios
  13. Neveras de supermercado de cristal digital: Las puertas transparentes de las neveras de los comercios eran perfectas, pero ahora son pantallas gigantes que reproducen anuncios a todo volumen y, como daño colateral, no te dejan ver si queda tu bebida favorita en el estante.
    Puertas de nevera reproduciendo anuncios
  14. El camión con doble moral: Un remolque inmenso circulando por la autopista con una pantalla trasera LED que reproduce anuncios luminosos y en movimiento. Lo más irónico es que uno de sus mensajes dice:

    Mantén los ojos en la carretera, no en tu teléfono.

    ¡Claro, es mucho mejor deslumbrarse mirando este panel hipnótico de tres metros cuadrados!

  15. La calculadora acorralada: Necesitas hacer una suma rápida y la aplicación de calculadora gratuita está tan infestada de banners de publicidad invasiva que literalmente te tapan la tecla del signo igual.
    App de calculadora repleta de anuncios
  16. Espejos de baño que te vigilan (y te venden): Ya ni hacer tus necesidades te libra de las garras del consumismo. Te vas a lavar las manos y el espejo del baño público tiene una pantalla integrada pasándote promociones sin parar.
    Espejo de baño con publicidad integrada

Definitivamente, parece que escapar del ruido comercial es cada día más complicado. La era del ciberpunk ya está aquí, pero en lugar de espectaculares coches voladores y luces de neón en mitad de la lluvia, nos hemos tenido que conformar con neveras pesadas y espejos que intentan vendernos un seguro de vida.