La cerdita Peppa usa la puerta del perro para invadir una casa en Iowa

0
0

¡Tenemos una estrella con tendencias okupas! La protagonista de nuestra insólita noticia de hoy es Peppa, pero no la de la tele que le gusta saltar en charcos de barro, sino una cerdita de carne y hueso con inquietudes muy modernas. Esta pequeña lechona residente en Cedar Rapids, Iowa, decidió que ya estaba bien de vida rural y que necesitaba una aventura urbana, o al menos un cambio de aires y un techo más acogedor que la paja del establo.

El plan de fuga de Peppa fue impecable. Consiguió zafarse de su granja —seguramente con una discreción que envidiaría el mismísimo Houdini— y puso rumbo a la civilización. Su objetivo: una vivienda particular cercana. ¿Cómo logró el acceso? Pues utilizando la tecnología a su favor, concretamente, la que permite la entrada y salida de los mejores amigos del hombre: la puerta para perros.

El drama se desató cuando la dueña de la casa, que se encontraba fuera en ese momento, recibió una alerta en su teléfono. Los timbres inteligentes (tipo Ring) son geniales para detectar ladrones, pero, ¿quién esperaba ver a un porcino explorando el pasillo y olfateando la moqueta? Las imágenes capturaron a Peppa, probablemente oliendo las croquetas o buscando un sofá cómodo, instalándose como si fuera la nueva inquilina con derecho a llave.

Ante semejante panorama, la dueña llamó de inmediato a las autoridades. Fue el oficial Johnson, de la Patrulla de Animales de Cedar Rapids, el encargado de la misión “Rescate Porcino”. La escena debió ser digna de comedia. El oficial logró asegurar a la pequeña intrusa sin mayores incidentes y, tras una breve investigación, localizó al dueño de Peppa, quien confirmó que la cría, evidentemente, había estado de parranda. Parece que los cerdos sí vuelan… o al menos, se cuelan en casas. Finalmente, Peppa fue devuelta a su corral, esperemos que con la lección aprendida de que la hierba (o el salón ajeno) no siempre es más verde.