¡Atención, fumadores (y masca-tabacos) de Tennessee! Si pensabas que la educación de salud solo servía para asustarte con estadísticas de cáncer de pulmón, estabas muy equivocado. En Tennessee, los estudiantes de escuelas públicas tienen una asignatura obligatoria de lo más peculiar: deben aprender que mascar tabaco (o rapé) tiene «beneficios para la salud». Sí, has leído bien.
Gracias a una ley estatal con solera, aprobada en 1989, el plan de estudios exige que, junto a los horrores habituales del tabaco sin humo (que si cáncer oral, que si infartos, que si adiós a tus dientes), se dedique un momento a destacar que el tabaco de mascar «puede reducir el riesgo de cáncer de encías y de pérdida de dientes» si se utiliza como alternativa al cigarrillo.
Es decir, el estado de Tennessee está obligando, literalmente, a que los educadores den un giro positivo a la idea de meterse tabaco entre el labio y la encía. Es una lección de «mal menor» llevada al extremo curricular. La norma obliga a que se enseñen los riesgos, por supuesto, pero la insistencia en equilibrar la balanza con supuestas ventajas ha convertido este temario en una joya de la legislación extravagante estadounidense.
La lógica subyacente, aunque retorcida, parece ser que si un adolescente va a consumir nicotina sí o sí, al menos que sepa que mascar tabaco podría ser menos peligroso que fumar cigarrillos tradicionales (reduciendo el riesgo de cáncer de pulmón, por ejemplo). No obstante, obligar a las escuelas a presentar esto como un «beneficio para la salud» lo convierte en una de las leyes educativas más bizarras de Estados Unidos. Es como si en clase de Nutrición te enseñaran que el azúcar tiene la ventaja de ser muy sabroso y energético antes de mencionar la diabetes. La ley, aunque antigua, sigue en vigor, haciendo que Tennessee sea el lugar donde, de forma oficial, el tabaco de mascar no solo mata, sino que también… ¿te cuida?

