La ardilla Twiggy, la leyenda del esquí acuático, vuelve a deslumbrar

La ardilla Twiggy, la leyenda del esquí acuático, vuelve a deslumbrar
Twiggy, la famosa ardilla esquiadora acuática, ha regresado a las ferias estadounidenses tras cuatro años de parón. El espectáculo, que utiliza una ardilla entrenada (actualmente Twiggy VIII) y un barco teledirigido, fue creado en los 70 por los Best, inicialmente para promover la seguridad en el agua.
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¡Agárrense los machos porque la estrella más inesperada del deporte acuático ha vuelto! Hablamos, cómo no, de Twiggy, la ardilla que se dedica a esquiar sobre el agua. Sí, has leído bien. Esta leyenda peluda del esquí acuático ha decidido desempolvar sus minúsculos esquís y su chaleco salvavidas para regresar a los focos tras un parón de cuatro años que nos ha sabido a poco.

La cita para ver a esta maravilla de la naturaleza, o más bien, del entrenamiento animal, es la Carolina Classic Fair, en Estados Unidos. Si pensabas que la vida de una ardilla era solo esconder nueces y subir a árboles, prepárate para un cambio de paradigma, porque Twiggy tiene la agenda de una estrella de Hollywood.

Twiggy no es solo una ardilla, es una dinastía de esquiadores acuáticos que comenzó en los gloriosos años 70. Los creadores originales, Chuck y Lou Ann Best, tuvieron la brillante y absolutamente descabellada idea de enseñar a una ardilla a esquiar detrás de una lancha teledirigida en una piscinita. ¿El motivo? Aunque parezca sacado de un sketch cómico, era promover la seguridad en el agua. ¡Claro que sí! Si una ardilla lo hace con ese porte, tú también puedes usar un chaleco salvavidas.

El éxito fue tan rotundo que Twiggy, cuyo linaje continúa con la actual Twiggy VIII (la octava ardilla en ostentar el prestigioso título), no tardó en volverse una celebridad global. Apareció en películas y programas de televisión. De hecho, los muy cinéfilos recordarán su cameo estelar en la película «El reportero: La leyenda de Ron Burgundy» (Anchorman).

Ahora, es Chuck Best Jr., hijo de los fundadores, quien se encarga de que la saga de Twiggy no se extinga. El espectáculo es simple pero de una efectividad brutal: un pequeño estanque, una lancha de radiocontrol y una ardilla diminuta que demuestra una habilidad sobrehumana (o sobreardilla) para el equilibrio mientras se desliza con una soltura que ya querrían muchos veraneantes de la costa.

Después de este largo ‘descanso de nueces’ post-pandemia, el regreso de Twiggy VIII a la feria ha generado una expectación máxima. Si alguna vez te preguntaste si las ardillas podrían ser más impresionantes, aquí tienes la respuesta: no solo pueden, sino que son mejores esquiadores que la mayoría de tus amigos. ¡Larga vida a Twiggy, la reina de las acrobacias acuáticas con cola!