
Imagina ser miembro de la exclusiva y prestigiosa Academia de Hollywood, con el poder de decidir quién se lleva a casa una estatuilla dorada. Suena glamuroso, ¿verdad? Pues resulta que, entre alfombras rojas y cócteles, algunos de estos ilustres votantes se tomaban lo de ‘ver todas las películas nominadas’ con una ligereza sorprendente. Sí, como si de un examen sin estudiar se tratara, muchos confesaban votar por intuición, por el ‘boca a boca’ o, peor aún, por simple amiguismo.
Pero este año, la Academia ha dicho ‘¡basta ya!’ Se acabó el chismorreo de pasillo y la excusa del «no he tenido tiempo». Para asegurar que los Oscar se votan con un criterio, han sacado la artillería pesada… o, al menos, la artillería ‘pedagógica’. Han contratado a PwC, la misma firma contable que vela por la integridad de los sobres, para que gestione una plataforma de visionado online ultra-segura. Y aquí viene lo divertido: esta plataforma no solo te permite ver las películas y logros nominados, ¡sino que también rastrea si las has visto o no!
Así que, si eres un miembro rezagado, no te extrañe recibir un e-mail con un ‘sutil empujón’ recordándote que, quizá, deberías echar un vistazo a esa categoría que aún tienes pendiente. Como si de un ‘profe’ con la libreta de notas se tratara, la Academia, bajo el liderazgo de su CEO Bill Kramer y su presidenta Janet Yang, está empeñada en promover la «diligencia debida». Un votante confesaba al respecto: «Ha habido años en los que he votado en una o dos categorías sin haberlo visto todo». ¡Que tire la primera piedra quien no haya hecho algo similar en el colegio!
La cosa no va de «policía» de votos ni de castigos, ojo. La Academia insiste en que no se trata de controlar, sino de fomentar un «cambio cultural» hacia un proceso de premios más «reflexivo y equitativo». En otras palabras, quieren evitar a toda costa esos «votos perezosos» que se basan en la reputación, en las filias y fobias personales, o en lo que le ha gustado al amigo de turno. En definitiva, parece que, para votar en los Oscar, este año toca hacer los deberes de verdad. Y sí, te van a vigilar un poquito para que los hagas. ¡A ver esas palomitas y a darle al ‘play’!
