La abuela iraní que envenenaba maridos y luego no se acordaba de cuántos llevaba

La abuela iraní que envenenaba maridos y luego no se acordaba de cuántos llevaba
Una mujer de 55 años en Irán, apodada la 'Viuda Negra', ha sido detenida por presuntamente envenenar a sus maridos. Tras confesar, admitió que no recuerda a cuántos ha matado, aunque la policía investiga hasta trece posibles víctimas. Su motivación era puramente económica.
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En el mundo del crimen hay mentes calculadoras, genios del mal y luego está Kolsoom, una señora iraní de 55 años que ha elevado el ‘hasta que la muerte nos separe’ a un nivel de eficiencia empresarial un tanto macabro. El problema es que su contabilidad, digamos, es un poco difusa.

Apodada por los medios locales como la ‘Viuda Negra de Irán’, Kolsoom tenía un plan de pensiones muy particular: casarse con hombres mayores, adinerados y sin herederos, para luego acelerar el ‘desenlace fatal’ y quedarse con todo el patrimonio. Un plan sin fisuras, hasta que la familia de su último marido, un octogenario fallecido sospechosamente rápido, decidió que ahí pasaba algo raro.

Tras la denuncia, la policía se puso manos a la obra y descubrió que el hombre no había muerto de causas naturales, sino por una dosis letal de fármacos. ¿La principal sospechosa? Su flamante esposa, Kolsoom.

Al ser interrogada, la mujer se vino abajo y confesó. Pero aquí es donde la historia da un giro digno de comedia negra. Cuando le preguntaron por el número total de víctimas, Kolsoom tuvo un lapsus. ‘Creo que fueron siete’, dijo al principio. Luego, como quien intenta recordar la lista de la compra, rectificó: ‘No, a ver… cuatro confirmados y otros tres que podrían ser. Es que con la edad, ya se sabe, la memoria falla’.

La policía, probablemente alucinando, siguió tirando del hilo y descubrió que la Sra. Kolsoom había acumulado un total de ¡trece maridos! Y todos, casualidades de la vida, habían fallecido poco después de darle el ‘sí, quiero’.

Ahora, las autoridades están investigando la muerte de cada uno de ellos para determinar el alcance real de la carrera nupcial-criminal de esta viuda en serie con problemas de memoria. Una historia que demuestra que el amor puede ser eterno, pero a veces, la herencia es más tentadora.