En el desierto de Mojave crece un anillo de creosota de casi 12.000 años: uno de los seres vivos más antiguos del planeta, y aún se expande…
Imagina un ser vivo que ya estaba aquí cuando el ser humano apenas empezaba a plantar las primeras semillas. No es una secuoya milenaria ni una tortuga centenaria: es un arbusto reseco, feúcho y lleno de polvo que crece en mitad del desierto de California. Se llama King Clone y tiene unos 11.700 años.
Para que te hagas una idea: cuando este matojo echó raíz todavía no existían las pirámides, ni la escritura, ni las ciudades. El mamut lanudo aún paseaba por Siberia. Y ahí sigue él, tan pancho, en el desierto de Mojave.

Un anillo que crece por fuera y muere por dentro
King Clone es un Larrea tridentata, o arbusto de la creosota, la planta más común de los desiertos del suroeste de Estados Unidos. Lo raro no es la especie, sino la forma: un anillo casi perfecto de matas que rodea un centro vacío, de hasta 20 metros de diámetro.
El truco está en cómo envejece. En lugar de crecer a lo alto, la creosota se clona. Las ramas más viejas del centro mueren, pero los brotes de los bordes siguen empujando hacia fuera, todos genéticamente idénticos. Milenio tras milenio, la planta se abre en círculo como una onda congelada. Por eso el centro está muerto y el borde, vivo: es el mismo individuo expandiéndose desde hace 117 siglos.
No es un grupo de arbustos. Es un solo ser vivo que lleva clonándose a sí mismo desde la última Edad de Hielo.
Cómo se le calcula la edad a un matojo
Aquí viene lo bueno. Un arbusto no tiene anillos de tronco que contar como un árbol, así que el botánico Frank Vasek, de la Universidad de California en Riverside, lo dató por otro camino en los años setenta. Midió lo poquísimo que el anillo se ensancha cada año y, a la vez, aplicó datación por radiocarbono a la madera muerta del centro. Los dos métodos, por separado, apuntaron a lo mismo: unos 11.700 años.
¿Y cuánto crece? Una miseria: tan despacio que en décadas enteras el anillo apenas gana unos centímetros. La paciencia hecha planta.
Un anciano con verja
Hoy King Clone vive protegido dentro de una reserva ecológica del desierto de Mojave, cerca de Lucerne Valley, vallado y con acceso restringido para que ningún visitante lo pise sin querer. Y es que lo tiene todo para pasar desapercibido: no impresiona, no da sombra, no sale en las postales. Aun así, es uno de los seres vivos más antiguos del planeta, uno de esos datos que parecen inventados y que el desierto guarda sin hacer ruido.
Nuestro planeta está lleno de rincones así: desde tortugas que reforestaron un trozo de desierto sin querer hasta islas imposibles metidas unas dentro de otras. A veces la maravilla no ruge: solo lleva 11.700 años esperando a que alguien se fije.
Vía Amusing Planet, con datos de Wikipedia y The Mojave Project.


