Abril de 1941: una bomba incendiaria atraviesa el tejado de una casa británica y Juliana, la perra de la familia, se planta encima y la apaga…
Abril de 1941, Reino Unido, en pleno Blitz. Una bomba incendiaria alemana atraviesa el tejado de una casa y cae ardiendo dentro. Y entonces la perra de la familia, un gran danés llamado Juliana, se planta encima del artefacto y lo apaga orinando sobre él.
Por aquello recibió la Medalla de la Cruz Azul, la condecoración al valor animal que concede Blue Cross, una organización benéfica británica fundada en Londres en 1897. En noviembre de 1944 ganó una segunda. Otra cosa es cuánto de todo esto se puede demostrar.
¿Qué le pasó a Juliana en abril de 1941?
Las incendiarias que los bombarderos alemanes soltaban a millares sobre Reino Unido no eran bombas de gran potencia explosiva: eran artefactos de un kilo, un tubo de magnesio con relleno de termita pensado para atravesar tejado y forjados y prender fuego desde dentro.

Una de ellas acabó en el suelo de la casa de la familia Britton. Lo que pasó a continuación lo cuenta la placa que años después acompañaría al retrato de la perra: Juliana se colocó sobre la bomba y la dejó apagada con lo primero que tenía a pata.
¿Por qué recibió una segunda medalla?
En noviembre de 1944 se declaró un incendio en la zapatería de la familia y Juliana dio la alarma a tiempo. La Cruz Azul volvió a condecorarla, esta vez sin necesidad de vejiga. Aquí ya contamos cómo un ganso de cuatro meses salvó a las aves de un granero en llamas.
Con eso entró en los libros: Guinness World Records le reconoce el récord de medallas de la Cruz Azul recibidas por un animal. Son dos, y las dos son suyas. Menos famosa, eso sí, que la Medalla Dickin de 1943, la que se llevaron sobre todo palomas mensajeras.
¿Hay pruebas de que ocurriera de verdad?
Aquí toca bajar el tono. Toda la historia sale del mismo sitio: la medalla y el retrato con su placa, que aparecieron en 2013 al vaciar una casa de Bristol. No hay ninguna crónica de 1941 que lo contase, y la Wikipedia en inglés escribe la escena en condicional.

Snopes lo dio por cierto en 2025, pero con letra pequeña: lo que comprobó fue quién concedió la medalla —Blue Cross, no el Ministerio de Defensa británico—, no la escena de la bomba. Lo documentado es la condecoración; lo demás es lo que dice la placa.
¿Cuánto pagaron por su medalla en una subasta?
Juliana murió en 1946 y su historia se quedó dormida hasta aquel vaciado. Una de sus dos medallas salió a subasta junto al retrato en una casa de Gloucestershire, en septiembre de 2013. La estimación eran unas 60 libras. Se pagaron 1.100, y el comprador prefirió no dar su nombre. Las subastas tienen estas cosas.
Estaba claro que era un gran danés con una gran vejiga.
La frase es del subastador, Philip Taubenheim: «This was clearly a Great Dane with a great bladder».
Ochenta y cinco años después no hay manera de saber si aquella noche pasó así. Pero alguien encargó un retrato, alguien mandó grabar una placa y la Cruz Azul condecoró dos veces a la misma perra. Por algo sería.
Vía Guinness World Records, Mental Floss, Wikipedia y Snopes. Ilustración de portada generada con IA.




