Parece una cadena imposible de adivinar, pero se repite miles de veces en las filtraciones de datos. La explicación está en un teclado de Taiwán…
Si te cruzas con ji32k7au4a83 en una lista de contraseñas, pensarás que alguien se toma la seguridad muy en serio. Pues no. La cadena ji32k7au4a83 es la frase «mi contraseña» escrita en chino mandarín desde un teclado taiwanés, y por eso aparece más de 7.400 veces en Have I Been Pwned, el servicio que cataloga las credenciales asomadas a filtraciones de datos.
¿Por qué una contraseña tan rara se repite tanto?
El acertijo lo lanzó en marzo de 2019 el ingeniero Robert Ou: publicó la cadena en Twitter y retó a sus seguidores a explicar por qué algo con esa pinta de aleatorio llevaba ya más de un centenar de apariciones en filtraciones —141, en el recuento de entonces—. Tardaron poco en resolverlo, y desde aquel día la cifra no ha hecho más que subir.
La clave no estaba en la criptografía, sino en la mecanografía. En Taiwán el chino no se teclea con pinyin, como en la China continental, sino con zhuyin fuhao, más conocido como bopomofo: un sistema fonético de 37 signos, más las marcas de tono, que se escribe desde un QWERTY de toda la vida. No es la primera vez que la tecnología esconde otro alfabeto a la vista de todos: el icono del Bluetooth son dos runas vikingas superpuestas.
¿Cómo se convierte «mi contraseña» en ji32k7au4a83?
Cada tecla de un teclado taiwanés lleva impresa, además de la letra latina, su símbolo bopomofo; y los números de la fila de arriba hacen doble trabajo, unos como sonidos y otros como marcas de tono. Si tecleas 我的密碼 (wǒ de mìmǎ, «mi contraseña») en un formulario que no interpreta el bopomofo, lo que queda escrito es el rastro en bruto de las teclas que has pulsado:
- 我 («yo») → ji3
- 的 (partícula posesiva) → 2k7
- 密 → au4
- 碼 → a83

Visto desde fuera parece una errata informática, de esas que convierten Kentucky en Venecky, pero cada carácter está donde debe. Las dos últimas sílabas forman 密碼, que significa justamente «contraseña». Ese trozo suelto, au4a83, circula por su cuenta en las filtraciones todavía más que la cadena completa: hay quien ni se molestó en poner el «mi».
¿Hacemos algo mejor en español?
Ni de lejos. En esa misma base de datos, «password» acumula más de 52 millones de apariciones, «contraseña» supera las 160.000 y «micontrasena», sin tilde, pasa de 4.000. Cambia el alfabeto, no la pereza: la idea de teclear literalmente lo que el formulario te pide es universal.
Y no es cosa de cuatro despistados. Una contraseña obvia es la primera puerta que prueba cualquiera con malas intenciones, y a ingenio para saltarse un control no nos gana nadie: en China se ha llegado a copiar en un examen con gafas con inteligencia artificial. La moraleja incomoda un poco: una contraseña no es segura porque a ti te parezca ilegible, sino porque a nadie más se le haya ocurrido antes. Y a alguien, siempre se le ha ocurrido antes.
Vía Now I Know, Gizmodo y Deseret News. Los recuentos de apariciones proceden de la base de datos de Have I Been Pwned, consultada el 19 de agosto de 2026.




