Irlanda del Norte: Un juez, siete años y el jurado, de vacaciones

Irlanda del Norte: Un juez, siete años y el jurado, de vacaciones
Irlanda del Norte dice adiós a los juicios con jurado para delitos con penas de hasta siete años. Una medida para agilizar la justicia y reducir la burocracia, donde un solo juez o magistrado decidirá el veredicto. La decisión ha levantado ampollas entre abogados y defensores de derechos humanos, que ven en ella una amenaza a la imparcialidad.
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¿Te imaginas la escena? Un tribunal de justicia, con su juez, su toga, el martillo resonando y, claro, ese elemento fundamental que todos tenemos en mente: el jurado popular. Doce almas buenas, o eso esperamos, deliberando el destino de alguien. Pues bien, si vives en Irlanda del Norte o tienes algún ‘asuntillo’ pendiente allí, prepárate para un giro de guion digno de una serie de Netflix, pero sin palomitas.

Resulta que en la tierra de los tréboles y los paisajes verdes, han decidido que lo de tener un jurado para ciertos crímenes es un poco… lento. La ministra de Justicia, Naomi Long, ha anunciado que los juicios con jurado van a pasar a mejor vida para delitos con penas de hasta siete años de prisión. ¡Siete añazos! Esto incluye joyitas como asaltos comunes, fraudes, robos, algunos delitos de drogas y hasta ciertas ofensas sexuales. Vamos, que no hablamos de robar un chicle, precisamente.

A partir de ahora, la responsabilidad de decidir si eres culpable o inocente recaerá exclusivamente en un juez o magistrado. ¿El motivo oficial? Pues mira, por un lado, quieren darle caña al atasco judicial. Esa pila de casos que se acumula en los juzgados, como tu ropa sucia antes de la colada. Y por otro, dicen que es para evitar que las víctimas revivan el trauma al testificar una y otra vez ante un jurado. ¡Cosas de la eficiencia, oigan!

Claro, uno piensa: ‘¡Qué maravilla, la justicia exprés! ¡Como pedir una pizza, pero con sentencias!’ Pero no todo el mundo está tan contento con esta ‘modernización’. Los abogados, esos profesionales que viven por y para las garantías procesales, se han echado las manos a la cabeza. La Comisión de Derechos Humanos de Irlanda del Norte también ha puesto el grito en el cielo, hablando de la ‘justicia barata’ y de la erosión del derecho a un juicio justo. ¿Un juez en solitario contra el mundo? Suena a capítulo especial de ‘Juez Dredd’.

Mientras tanto, la policía, que siempre está a favor de que las cosas fluyan, lo ve con buenos ojos. Más rápido, menos papeleo, y a otra cosa mariposa. La pregunta del millón es: ¿es esto realmente un paso adelante en la búsqueda de la justicia o un atajo peligroso que podría minar la confianza en el sistema? Parece que en Irlanda del Norte, el jurado se ha tomado unas vacaciones indefinidas, y ahora, el show lo lleva una sola persona. Veremos qué tal se le da el monólogo.