Illinois prohíbe el uso de estas hilarantes matrículas personalizadas

Illinois prohíbe el uso de estas hilarantes matrículas personalizadas
La Secretaría de Estado de Illinois ha publicado el hilarante listado de cerca de 2.000 matrículas personalizadas rechazadas en 2025. Los automovilistas intentaron registrar combinaciones de palabras malsonantes, referencias a drogas o textos simplemente absurdos como "I SUCK", "TOSSER" y "DUMPTRUCK".
0
0

El estado de Illinois ha demostrado ser un muro infranqueable contra el humor motorizado y, seamos sinceros, contra la mala educación al volante. Si pensabas que tu matrícula personalizada iba a ser la más ingeniosa de la carretera, piénsalo de nuevo. La Oficina del Secretario de Estado ha publicado el listado de peticiones de matrículas de vanidad rechazadas en 2025, y la lista es, sencillamente, oro puro de internet.

Aproximadamente 2.000 placas tuvieron que ser enviadas directamente a la papelera, y es que los conductores de Illinois tienen una creatividad directamente proporcional a su falta de pudor. Las peticiones se denegaron por contener lenguaje malsonante, referencias sexuales, insultos directos, alusiones a las drogas o combinaciones que la administración considera «confusas o inapropiadas» para llevar a la vista de todo el público.

Entre las grandes joyas que no veremos circulando por las autopistas de Illinois se encuentran verdaderos poemas minimalistas de la desesperación como «I SUCK» (Soy un asco), el simpático y críptico «BUMBLE B,» o el deliciosamente británico «TOSSER» (un término que viene a ser algo así como un mastuerzo o imbécil). También había intentos más agresivos, como «PISSED» (Cabreado), y otros que quizás revelan demasiado sobre el oficio del conductor, como «DUMPTRUCK» (camión volquete, pero también usado como término vulgar). Y sí, incluso el mundo de los eufemismos escatológicos tuvo su momento de gloria con peticiones inocentes pero rechazadas como «POOPOO».

Otros ejemplos notables incluyen combinaciones que, aunque no son abiertamente groseras, juegan peligrosamente con los límites, como «LOL OIL» o «WANNAF». Parece que, de momento, si quieres comunicarle al mundo tus frustraciones, tu afición por el humor de baño o tus hábitos cuestionables, tendrás que recurrir a una pegatina de parachoques. La placa trasera sigue siendo un terreno sagrado y estrictamente censurado por el buen (o el aburrido) gusto estatal, garantizando que el tráfico se mantenga lo más soso posible.