¡Adiós muy buenas! Cuando las estrellas de cine dicen basta
Dejar el curro a medias con un cabreo monumental no es un privilegio exclusivo de los currantes de a pie. ¡Las grandes estrellas de Hollywood también son unas expertas en hacer bombas de humo! De hecho, a lo largo de la historia del séptimo arte, no han sido pocos los actores que han dejado empantanada a toda la producción a mitad de rodaje.
Ya sea por las míticas «diferencias creativas», peleas absurdas en el plató, o porque directamente los maquilladores los estaban envenenando sin querer, a veces, sencillamente no se puede llegar a la fiesta de fin de rodaje. Prepárate para flipar, porque aquí tienes los momentazos más surrealistas en los que los actores dijeron «ahí os quedáis».
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Jean-Claude Van Damme y el traje del infierno en Predator
Al gran Jean-Claude Van Damme lo contrataron inicialmente como el monstruo en Predator por sus increíbles habilidades en artes marciales. Pero claro, cuando llegó a la asfixiante selva mexicana, se encontró con un traje que pesaba una tonelada y con el que apenas podía dar dos pasos seguidos sin tropezar.
«Mi cabeza estaba en su cuello. Mis manos en los antebrazos y tenía cables en los dedos para mover la mandíbula del bicho. Era un traje asqueroso»
, confesó el actor. Tras pedirle una acrobacia imposible, JCVD hizo las maletas y se piró. Al final, los productores rediseñaron a la bestia y contrataron a Kevin Peter Hall, de más de 2 metros de altura.
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James Purefoy asfixiado en V de Vendetta
El protagonista original de la mítica película aguantó apenas un par de semanas. ¿El motivo real? James Purefoy no soportaba actuar debajo de la icónica careta de Guy Fawkes porque le resultaba imposible expresarse. El director, James McTeigue, vio venir el desastre y decidió llamar a Hugo Weaving (con quien ya había currado en Matrix). Weaving, con experiencia en teatro de máscaras, se puso la careta y, a diferencia de su predecesor, dijo que le resultaba «completamente liberador».
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Buddy Ebsen: El Hombre de Hojalata casi estira la pata
Atención a esta historia de terror detrás de El Mago de Oz. Para que Ebsen pareciera de hojalata, le aplicaron polvo de aluminio puro sobre una base de pintura blanca. Tras 10 días tragando literalmente ese polvo venenoso en cada respiración, Buddy Ebsen acabó hospitalizado y bajo una tienda de oxígeno durante dos largas semanas porque sus pulmones estaban forrados de aluminio. La productora MGM, demostrando cero empatía, no detuvo el rodaje y le dio el papel a Jack Haley mientras Buddy seguía en la cama del hospital.
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James Remar liándola parda en Aliens
El actor, muy conocido actualmente por interpretar al padre adoptivo en la serie Dexter, dejó el rodaje de la secuela espacial semanas después de arrancar. Aunque en su momento se intentó tapar el escándalo, luego confesó que su grave adicción a las drogas lo llevó a la ruina y fue detenido por posesión de heroína. Su paso por el set fue tan sumamente caótico que incluso llegó a disparar un arma de fogueo real por accidente y voló por los aires un trozo del decorado de la película vecina que se grababa al lado, La pequeña tienda de los horrores.
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El terror dental de Bette Davis
La incombustible leyenda del cine Bette Davis dejó su última película, Wicked Stepmother, por motivos… ¿dentales? Así es. Pidió una semana libre para hacerse un arreglo en la boca, pero perdió tantísimo peso tras la cirugía (llegando a pesar apenas 34 kilos) que le dio pavor que los grandes estudios la vieran tan frágil y decidieran no contratarla más. Tristemente, falleció muy poco después. ¡El director de la cinta tuvo que reescribir el guion a contrarreloj para que su personaje «mutara» literalmente en otra actriz!
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Fitzcarraldo: El rodaje maldito donde todo salía mal
Subir un barco real por una montaña peruana en plena selva ya sonaba a locura, pero lo del rodaje de Werner Herzog fue de traca. Jason Robards pilló una grave disentería y se fue a casa; Mick Jagger también se marchó por aburrimiento y sus escenas fueron eliminadas del montaje final. ¡Pero para colmo de locuras, un miembro del equipo fue mordido por una serpiente venenosa y, sin pensarlo, se amputó su propio pie con una motosierra para que el veneno no lo matara! Aquí no dimitió nadie por eso, ¡pero el ambiente era un auténtico manicomio de supervivencia!
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La pelea del pollo frito de Sylvester Stallone y Richard Gere
Ambas estrellas se llevaban a matar en el rodaje de The Lords of Flatbush. La gota que colmó el vaso cayó cuando, comiendo dentro de un coche para resguardarse del frío, Gere entró con un pollo súper grasiento y lleno de mostaza.
«Le dije que como me manchara los pantalones se iba a enterar»
, confesó Stallone. Y efectivamente, las leyes de la física actuaron: un río de mostaza cayó directamente sobre su pierna, y Stallone le pegó un codazo en la cabeza, echándolo del coche a empujones y gritos. El estudio tuvo que elegir a quién de los dos echar a la calle, y Gere perdió la batalla.
Otros abandonos exprés que pasaron a la historia:
- Al Pacino renegando de Gru: El actor iba a ser El Macho en Gru, mi villano favorito 2. De hecho, grabó todo. De la noche a la mañana, dijo «ciao» alegando diferencias creativas, y Benjamin Bratt tuvo que sustituirlo.
- Hugh Jackman y el milagro de Lobezno: Dougray Scott no pudo presentarse al rodaje de X-Men porque se retrasó grabando Misión Imposible 2. Gracias a que Tom Cruise no lo liberó a tiempo, el papel cayó in extremis en manos de Hugh Jackman.
- El ataque de nervios de Winona Ryder: Iba a interpretar a Mary Corleone en El Padrino III. Nada más aterrizar en Italia y a un día de empezar, sufrió un brutal colapso nervioso. Coppola metió entonces a su hija, Sofia Coppola.
- Nicole Kidman en La Habitación del Pánico: Se machacó la rodilla grabando Moulin Rouge!, y a las dos semanas de rodar este thriller para David Fincher, no pudo aguantar el dolor. Jodie Foster entró en su lugar.
- Colin Firth y el Oso Paddington: Decidió que su voz no le pegaba nada al entrañable osito y se separó amistosamente del proyecto cuando los tráilers ya estaban circulando por todo el mundo.

- Annette Bening y la cigüeña en Batman: Iba a ser la mítica Catwoman en Batman Returns de Tim Burton, ¡pero descubrió que estaba embarazada a última hora, justo con los trajes ya cosidos a medida! Michelle Pfeiffer la reemplazó regalándonos una de las mejores actuaciones de la historia del cine de cómics.
¿Quién dijo que rodar películas era glamuroso y fácil? Entre mostazas rebeldes, trajes insufribles y meteduras de pata épicas, está más que claro que los platós de Hollywood son lo más parecido a un circo de tres pistas a punto de estallar.




