
¡Agárrense los machos! La realidad, a veces, supera la ficción, especialmente cuando el dinero y los hobbies frikis se mezclan. Estamos aquí para contaros la historia más absurda del mundo de las finanzas y el cartón ilustrado: Hasbro se enfrenta a una demanda millonaria, pero no por vender un Monopoly incompleto, sino por ser demasiado eficiente fabricando Magic: The Gathering (MTG).
La paradoja de imprimir dinero (literalmente)
La compañía madre, Hasbro, dueña de Wizards of the Coast (WotC), está en el ojo del huracán. ¿Quién demanda? Un grupo de inversores y coleccionistas que, sorprendentemente, ven las cartas de Magic no solo como una diversión, sino como un activo financiero sólido, casi tan serio como el oro o los ladrillos. Su queja es sencilla: ¡han impreso demasiado!
El quid de la cuestión reside en la escasez. Tradicionalmente, la rareza de ciertas cartas es lo que dispara su valor en el mercado secundario. Pero según los demandantes, WotC, especialmente a partir de 2020 y para capitalizar el auge durante la pandemia, pisó el acelerador de las impresoras como si no hubiera un mañana. Imagina que inviertes en sellos raros y, de repente, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se pone a reimprimir series limitadas.
El valor del cartón devaluado
Los inversores alegan que esta avalancha de producción ha diluido catastróficamente el valor de sus colecciones. Consideran que WotC ha incurrido en una especie de incumplimiento de contrato implícito al no mantener la promesa de escasez que hacía que estas piezas de cartón mantuvieran su valor en la burbuja de la inversión. Es decir, tú compras un producto esperando que se comporte como un diamante, y la compañía empieza a producir diamantes a escala industrial.
La demanda se basa en la idea de que WotC se aprovechó de la fiebre inversora que rodeó al juego, para luego inundar el mercado con nuevas ediciones, productos premium y reimpresiones. Si bien esto fue excelente para el balance de Hasbro (generando miles de millones), fue un desastre para aquellos que compraron cartas caras esperando un retorno. El argumento legal es que WotC hizo representaciones fraudulentas sobre el control de la oferta. En resumen, han jodido el mercado de segunda mano porque hay demasiado Magic disponible.
Lecciones sobre invertir en hobbies
Este insólito litigio nos deja una lección clarísima: cuando un producto está controlado por una sola compañía, esta tiene el poder de cambiar las reglas del juego (literalmente). La rentabilidad de MTG ha sido impresionante para Hasbro. El problema es que, desde la perspectiva de los coleccionistas, su hobby se convirtió en una bolsa de valores, y ahora la bolsa ha caído.
Veremos cómo acaba este drama judicial, donde se enfrentan la sed de ingresos de una multinacional juguetera contra las expectativas financieras de unos señores con pilas de cartas raras. Lo que está claro es que la próxima vez que te digan que el dinero no crece en los árboles, recuérdales que al menos puede ser demandado por crecer demasiado en forma de hojas de cartón Magic.
