
¡Agárrense que vienen curvas (y quizá algo más)! En un giro de los acontecimientos tan inesperado como desternillante, los intrépidos miembros de la World Naked Bike Ride (WNBR) en Phoenix se han declarado en pie de guerra, y ojo, que lo hacen literalmente en pelotas. ¿El motivo? Una flamante ley de ‘exposición indecente’ que entró en vigor el 1 de enero de 2014 en Arizona y que, según ellos, es más que una simple puñeta legal, ¡es una afrenta a la libertad de expresión!
Imaginen la escena: un grupo de valientes ciudadanos decide que la mejor forma de protestar contra una ley que penaliza mostrar ‘genitales o ano’ es, precisamente,… ¡mostrarlos! Pero no de cualquier manera, sino en una marcha ciclista ‘de emergencia’ que prometía ser tan visible como controvertida. La cita, para los curiosos o los más atrevidos, era el sábado 11 de enero de 2014, a las 11 de la mañana, partiendo de la Biblioteca Central de Phoenix.
La dichosa ley en cuestión, ese ‘indecent exposure’ que ha puesto patas arriba a la comunidad nudista local, clasifica la exposición de partes íntimas como un delito menor de Clase 1. Y no es moco de pavo, señores: hasta seis meses de cárcel y/o una multa de 2.500 dólares. ¡Casi nada! La clave está en ser ‘imprudente sobre si otra persona estará presente y se sentirá ofendida o alarmada por el acto’. Y aquí es donde la WNBR le ve las orejas al lobo.
Los organizadores de la marcha no son unos novatos. Argumentan que esta ley es tan vaga como un adivino en la tele y, lo que es peor, inconstitucional. Para ellos, pedalear desnudo no es solo una excentricidad, ¡es una declaración política en toda regla! Citan incluso precedentes donde tribunales han dado la razón a manifestaciones nudistas como forma legítima de expresión (guiño a Portland y Oregón). Es decir, que no van a la aventura, van con sus argumentos… y con sus posaderas al aire.
De hecho, Phoenix ya había sido escenario de estas curiosas protestas con anterioridad, y siempre con éxito, ¡e incluso con escolta policial! Parece que antes la policía tenía un sentido del humor (o de la vista) más amplio. La WNBR insiste en que sus marchas son seguras, respetuosas y buscan un ambiente ‘limpio, divertido y pacífico’. Su lema, ‘Tan desnudo como te atrevas’, lo deja bastante claro.
Así que, mientras algunos se preocupan por qué llevar a la oficina, otros se preguntan cómo manifestarse… ¡sin llevar nada! Un debate donde la libertad de expresión choca, literalmente, con los límites de la decencia pública. ¿Quién dijo que el activismo no podía ser refrescante?
