Ghana pone límites al futuro con una ley contra las profecías digitales

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En un giro argumental que ni Nostradamus habría podido prever, el gobierno de Ghana decidió que ya era suficiente de adivinanzas catastróficas y se puso manos a la obra para legislar… ¡las profecías online! Sí, habéis leído bien. Parece que la burocracia estatal no solo quiere meter mano en vuestras finanzas o en el tráfico, sino también en el calendario divino.

La historia se centra en la Autoridad Nacional de Comunicaciones (NCA) de Ghana, que se encontró con un problema recurrente cada fin de año: el tsunami de predicciones apocalípticas. Resulta que los profetas, con el auge de las redes sociales y los canales digitales, estaban haciendo un uso intensivo del ancho de banda para anunciar desgracias inminentes, causando, para sorpresa de nadie, pánico y ansiedad entre la población. No hablamos de vaticinar una subida de impuestos, sino de predecir inundaciones bíblicas, caídas de gobiernos o el fin del mundo para el martes siguiente.

La NCA, con una seriedad encomiable ante lo paranormal, emitió una advertencia clarísima. Su objetivo no era solo parar a los profetas charlatanes, sino sancionar a las emisoras y plataformas (radio, televisión, y sí, también los canales digitales como YouTube o Facebook) que dieran voz a estas profecías ‘falsas o disruptivas’. Las sanciones no eran poca cosa: desde multas hasta, ojo al dato, la revocación de la licencia de emisión. Imaginemos el dilema del funcionario: ‘A ver, señor profeta, usted dijo que llovería fuego el lunes, y aquí estamos, martes, y solo hay sol. Pásame la notificación de sanción, por incumplimiento del designio divino’.

Este intento de regular lo etéreo, aunque entendible desde el punto de vista de la gestión del pánico social, levantó una polvareda monumental. Los críticos saltaron al cuello del gobierno, alegando que esto era una intromisión directa en la libertad de culto y expresión. ¿Cómo diablos se mide si una profecía es ‘verdadera’ antes de que ocurra? ¿Acaso tiene el gobierno ghanés un departamento de verificación de vaticinios divinos? De momento, parece que la ley buscaba establecer un poco de orden en el éter digital, demostrando que, incluso para hablar con Dios en internet, hay que tener cuidado con los términos y condiciones. Y si vas a profetizar un apocalipsis, más te vale que se cumpla.