
Hay planes que parecen perfectos sobre el papel y luego está la vida real, que tiene un sentido del humor bastante peculiar. Que se lo digan a Reason Ruvazh, un hombre de Zimbabue que creía haber encontrado la fórmula maestra para la felicidad por partida doble: tener dos esposas sin que ninguna lo supiera.
Reason estaba legalmente casado con Prudence, su primera mujer. Pero, por lo que sea, decidió que una no era suficiente y se casó en secreto con Mildred Dube en un juzgado de Bulawayo. Hasta aquí, todo bajo control. Un secreto bien guardado, una doble vida que parecía funcionar a las mil maravillas.
Pero entonces llegó San Valentín y con él, la oportunidad de oro para demostrar su amor. O, mejor dicho, uno de sus amores. Reason y su segunda esposa, Mildred, decidieron participar en un concurso de la ‘mejor pareja’ organizado por una empresa local. Y no solo participaron, ¡sino que ganaron! El premio: un romántico viaje a las Cataratas Victoria. El problema: una foto de los flamantes ganadores publicada en el periódico local, ‘The Chronicle’.
Imaginen la escena. Prudence, la primera esposa, ojeando el periódico con su café matutino o, quizás, recibiendo el chivatazo de una amiga. De repente, en la sección de sociales, se encuentra con la cara sonriente de su marido junto a otra mujer, recogiendo un premio por ser la ‘mejor pareja’. La sorpresa debió de ser mayúscula.
Prudence, lejos de pedir explicaciones en casa, fue directamente a la policía. Reason fue detenido y acusado de bigamia. En el juicio, no le quedó más remedio que declararse culpable. Su defensa fue de las que hacen época: alegó que los padres de Mildred le obligaron a casarse con ella porque se había quedado embarazada y que no le dijo nada a Prudence por miedo a que le dejara. El juez, por su parte, le condenó a tres meses de cárcel, aunque la pena quedó suspendida a cambio de una multa de 100 dólares. El viaje a las Cataratas Victoria, suponemos, quedó cancelado. A veces, el karma no te manda una señal, te publica en portada.
