Gambas congeladas con un extra de emoción no solicitada

Gambas congeladas con un extra de emoción no solicitada
Aqua Star amplía la retirada de sus gambas congeladas por posible contaminación con salmonela. Si tienes una bolsa en tu congelador, no te arriesgues a un drama estomacal. Revisa los códigos, devuélvelas a la tienda y recupera tu dinero. Afortunadamente, nadie ha caído enfermo todavía.
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¡Atención, navegantes de los mares congelados y aficionados a la paella de los domingos! Parece que tenemos un pequeño motín en el pasillo de los ultracongelados. La empresa Aqua Star Corporation ha lanzado un aviso a todos los consumidores: algunas de sus gambas cocidas, peladas y desvenadas han decidido venir con un ‘extra’ que nadie pidió, y no, no es limón. Hablamos de una posible contaminación por salmonela.

La historia comenzó con una retirada voluntaria que ahora se ha hecho más grande. Así que es el momento de ponerse el gorro de detective y bajar al congelador a inspeccionar. El producto en el punto de mira es la bolsa de 16 onzas (unos 450 gramos) de la marca Aqua Star de ‘Gambas Congeladas Cocidas, Peladas y Desvenadas’. Para saber si tienes a las sospechosas en casa, tienes que comprobar los códigos de lote y fechas de caducidad que la compañía ha detallado en su comunicado.

¿Y qué pasa si te cruzas con estas gambas rebeldes? La salmonela no es ninguna broma. Aunque suene a nombre de villano de opereta, puede provocarte un festival de fiebre, diarrea, náuseas y dolor abdominal que te arruinará el fin de semana. Para los más pequeños, los mayores o las personas con el sistema inmunitario más delicado, la cosa se puede poner seria e incluso requerir hospitalización.

Pero que no cunda el pánico. La buena noticia es que, hasta la fecha, no se ha reportado ningún caso de alguien que haya enfermado por culpa de este marisco revoltoso. La retirada es una medida de pura precaución.

El plan de acción es sencillo: si encuentras una de estas bolsas en tu poder, ni se te ocurra montarte un ‘unboxing’ gastronómico. Lo que debes hacer es devolverla al lugar donde la compraste para que te reembolsen el importe íntegro. Tu estómago y tu salud te lo agradecerán. Así que ya sabes, ¡a revisar el congelador antes del próximo aperitivo!