
El fascinante y aterrador mundo de las primeras citas
Todos hemos tenido alguna cita regular. Un silencio incómodo, una broma que no aterriza o alguien que no se parece en nada a sus fotos de perfil. Pero, ¿hasta qué punto puede salir mal una primera toma de contacto? Recientemente, el famoso foro de Reddit se convirtió en un confesionario donde los usuarios compartieron sus peores experiencias en primeras citas. Te adelantamos algo: después de leer esto, quedarte el fin de semana en pijama viendo series te parecerá el mejor plan del mundo.

Las anécdotas que te harán perder la fe en el amor
A continuación, hemos seleccionado las historias más extravagantes y surrealistas. Coge palomitas, porque la cosa promete un viaje lleno de vergüenza ajena.
1. Engañado para ser niñero gratis
Imagínate que haces match con alguien y te propone cambiar la cafetería por un parque. Suena idílico y campestre, ¿verdad? Pues no. El chico de esta historia se presentó y su cita estaba con un niño de cinco años.
«Me dijo que estaba trabajando de niñera a 25 dólares la hora y quería hacer dos cosas a la vez. A los diez minutos, me pidió que le echara un ojo al niño para hacer una llamada desde su coche. Se fue a la gasolinera y me dejó 40 minutos a solas con el hijo de un desconocido.»
Básicamente, el pobre chaval se convirtió en mano de obra gratuita para que su cita cobrase el sueldo íntegro sin trabajar.
2. El romántico del cuchillo carnicero
Una chica necesitaba ir al baño desesperadamente al salir del bar y el chico le ofreció usar el de su apartamento, que estaba a una manzana. Al entrar, todo estaba lleno de cientos de velas encendidas que el chico había dejado desatendidas durante horas.
Pero lo peor llegó en el baño: había un cuchillo de carnicero gigante junto al lavabo y un charco sospechoso alrededor del desagüe de la bañera. Por si fuera poco, la puerta se atascó y la chica estuvo atrapada diez interminables minutos. Al salir corriendo para coger su Uber, el individuo intentó besarla por sorpresa, pero como era muy alto, ella cuenta que solo acabó «asfixiada por su enorme barba». Una auténtica película de terror.

3. La presentación de PowerPoint de la estafa piramidal
Las cenas románticas están sobrevaloradas; lo que de verdad enamora es un buen plan de negocios. Una joven llegó al restaurante y su cita ya estaba sentado. Tras ser preguntado por su trabajo, el chico sacó un portátil de su mochila y montó una presentación de diapositivas.
Era para venderle productos de una empresa multinivel. El chico intentó convencerla de que esos suplementos mágicos habían curado la diabetes de su madre. La cita terminó en una acalorada discusión sobre por qué eso era una estafa piramidal. ¡Menudo plot twist para romper el hielo!
4. El ladrón de magdalenas infantiles y el falso cáncer
Esta es probablemente una de las historias más locas de la red. Una usuaria cuenta que, a los cinco minutos de sentarse, su cita le presumió de haberle robado una magdalena a un niño en una bolera durante su cumpleaños. Ante la cara de espanto de ella, él intentó justificarse diciendo que no era para tanto y que había hecho cosas peores.
- Confesión 1: Para vengarse de una chica que lo rechazó, fingió tener cáncer para que ella aceptara una «cita por lástima» y luego le echó una bronca por solo salir con él por estar enfermo.
- Confesión 2: Despotricó sin filtro sobre su nefasta relación con su padrastro.
¿Cómo escapó nuestra heroína de esta tortura psicológica? Teniendo alergia severa a los lácteos, decidió comerse a propósito un profiterol relleno de crema para intoxicarse. Como ella misma confiesa: «Terminé envenenándome a mí misma, pero al menos tuve una excusa totalmente legítima para irme a casa de inmediato».

5. Una cita para tres en la última fila del cine
Volvemos a las citas adolescentes, donde la inocencia y el descaro se mezclan peligrosamente. Un chico llevó a su cita al centro comercial antes de ir al cine. Ella le pidió que le comprara una marca de maquillaje carísima. Al negarse él (porque suponía gastar toda su paga mensual), ella no tuvo mejor idea que llamar a otro chico para que se lo comprara.
El segundo chico llegó, pagó el maquillaje y la chica le dijo: «Ya que estás, vente al cine con nosotros». El remate de la historia es digno de estudio sociológico: «A los 15 minutos de la película, empecé a escuchar su respiración acelerada y vi la mano del otro chico metiéndose bajo sus vaqueros. A mi cita se la estaban montando en mis narices durante mi primera cita en la vida».
En conclusión…
Si alguna vez sientes que has hecho el ridículo diciendo una tontería en una primera cita, o que simplemente no hubo buena química, recuerda que al menos no te engañaron para venderte productos curativos milagrosos ni tuviste que provocarte una reacción alérgica grave para poder huir con vida. A veces, la temida soltería es el mayor de los privilegios.
