
Imagínate paseando por una soleada mañana en Florida, disfrutando del clima tropical, y de repente… ¡zas! Una iguana te cae del cielo. No, no es una escena sacada de una película de ciencia ficción de serie B, es una realidad bastante peculiar a la que se enfrentan los floridanos cada vez que las temperaturas deciden hacer un ‘bajón’ dramático. Estamos hablando de una alerta real por la ‘lluvia de iguanas’.
Cuando el termómetro en el sur de Florida se atreve a bajar de los 7 grados centígrados (sí, para ellos eso es ‘frío polar’), las iguanas verdes, que son unas inquilinas invasoras bastante extendidas por la zona, entran en un estado de letargo. Como buenos reptiles de sangre fría que son, su metabolismo se ralentiza tanto que se quedan completamente paralizadas. Pierden la capacidad de aferrarse a las ramas de los árboles donde suelen echar la siesta y, ¡oh sorpresa!, se precipitan al vacío.
El espectáculo es, cuanto menos, surrealista. Te encuentras el jardín o la acera sembrada de lo que parecen iguanas muertas, rígidas y sin movimiento. Pero que no te engañe su aspecto zombi: estos reptiles no han pasado a mejor vida. Están, simplemente, ‘aturdidas’ o ‘inactivas’. Es como si su cuerpo entrara en modo ‘ahorro de energía’ extremo. En cuanto sale el sol y las temperaturas vuelven a subir, se reaniman como por arte de magia, estirando sus patitas y volviendo a su rutina habitual.
Los expertos en vida silvestre, como Ron Magill del Zoo Miami, no se cansan de avisar: ‘Se ralentizan, pero no están muertas. Puede que parezcan muertas, pero no lo están’. Y aquí viene la parte crucial del aviso: mucho cuidado si te topas con una de estas ‘iguanas durmientes’. Aunque ahora mismo estén más tiesas que un palo, cuando recuperen el calor y, con él, la movilidad, pueden volverse bastante gruñonas y, sí, ¡pueden morder! Y no hablamos de una mordidita de amor.
Además de la peculiaridad de su caída, estas iguanas son consideradas una plaga en Florida. Les encanta devorar el paisajismo local, las flores más bonitas de los jardines y, para rematar, cavan madrigueras que pueden dañar infraestructuras. Así que, la próxima vez que veas una previsión de frío en Florida, recuerda: es probable que no solo necesiten un abrigo, sino también un casco para protegerse de las visitas inesperadas del cielo.
