Estados Unidos engorda de golpe por culpa de la calculadora oficial

Estados Unidos engorda de golpe por culpa de la calculadora oficial
Los estadounidenses han engordado una media de 3,6 kilos de la noche a la mañana, pero no por comer más, sino por un cambio en la metodología de cálculo oficial. El Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) actualizó la fórmula, inflando el peso medio estadístico del país.
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A ver, seamos sinceros, que los americanos son de buen comer no es un secreto. Pero que una población entera engorde casi cuatro kilos (unos ocho pounds) en 24 horas sin haber visitado ni una sola vez el McDonald’s más cercano, eso ya roza lo paranormal. Y sin embargo, ha ocurrido. Resulta que el Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) de Estados Unidos ha decidido que, oficialmente, los americanos pesan más de lo que creían. Pero calma, nadie tuvo que empezar una dieta de emergencia. El aumento de peso es, pura y llanamente, un tema de burocracia estadística de altos vuelos.

El NCHS, ese organismo que se dedica a medirnos y a ponernos números, actualizó la forma en que miden y calculan el peso medio de la población. Anteriormente, utilizaban una metodología algo obsoleta o unas tablas de conversión que no reflejaban del todo la realidad demográfica actual del país. Digamos que el factor de conversión para pasar los datos brutos a las cifras finales no era el más preciso.

Al aplicar la nueva y mejorada fórmula estadística, basada en datos más recientes y rigurosos, ¡zas!, el promedio se ha disparado automáticamente. Es decir, el peso real de los ciudadanos no cambió ni un ápice; solo cambió el número que ponía en la ficha oficial del país. Es como si la Dirección General de Tráfico decidiera de pronto que tu coche tiene más caballos de los que pensabas, sin que tú le hayas tocado el motor: de repente, eres más potente, pero solo sobre el papel.

Este cambio metodológico afecta a todas las categorías demográficas, elevando la cifra media de peso para ambos sexos y todas las edades. Ahora, la estadística refleja un promedio más pesado, simplemente porque la herramienta de medición es más sensible. Así que la próxima vez que un ciudadano americano se excuse diciendo que ha engordado, puede que solo esté citando la estadística oficial. ¡Menuda coartada de oro ha proporcionado el gobierno!