El panel de control de tu lavadora no es una nave espacial
Todos nos hemos enfrentado a ese momento de duda existencial frente a nuestra querida lavadora. ¿Qué nivel de suciedad justifica pulsar el temido botón de «ropa muy sucia»? ¿Cuándo cruzamos la delgada línea entre el programa para «delicados» y el de «lana/lavado a mano»? Y, seamos sinceros, ¿acaso el programa para «vaqueros» tiene algún tipo de magia oscura que limpie el denim mejor que un ciclo normal?
Con tantas opciones parpadeando en la pantalla, es normal sentir que necesitas un máster en ingeniería aeronáutica para hacer la colada. Pero traemos noticias que van a cambiar tus domingos para siempre.

La palabra del Evangelista de la Colada
Resulta que llevamos toda la vida complicándonos absurdamente. Según Patric Richardson, mundialmente conocido como The Laundry Evangelist (El Evangelista de la Colada), en realidad solo hay un ciclo que deberías usar en toda tu vida.
«Yo solo utilizo el ciclo exprés», confesó Richardson en un reciente podcast. «Dura lo suficiente para dejar la ropa impecable, pero es lo bastante corto como para no causar ningún tipo de daño a los tejidos».
Cuando le insistieron para que confesara al menos una pequeña excepción a su regla de oro, el experto —que también presentó el programa Laundry Guy en televisión— fue tajante: «Digo siempre exprés».
La prueba definitiva: de calcetines a pañales
Si eres de los escépticos que creen que un lavado rápido no puede con las manchas de verdad, Richardson tiene los datos empíricos para desmontar tu teoría. Durante las pruebas de laboratorio para escribir su libro Laundry Love, descubrió que hasta los pañales de tela más sucios quedaban completamente limpios y desinfectados usando el ciclo rápido (que en tu máquina puede llamarse «lavado rápido», «exprés» o «30 minutos»).
- Menos desgaste: Seleccionar ciclos interminables de dos horas solo consigue destrozar las fibras de tu ropa, toallas y sábanas, obligándote a comprar repuestos mucho antes.
- Ahorro brutal: Reducirás drásticamente el consumo de agua y energía. Tu factura a final de mes te lo agradecerá.

Entonces, ¿por qué los fabricantes nos engañan con 20 botones distintos?
Si el ciclo corto es tan maravilloso, ¿por qué las lavadoras modernas parecen mesas de mezclas de un DJ internacional? La respuesta es pura inercia y psicología del consumidor.
Según Richardson, seguimos haciendo la colada de la misma forma que hace cincuenta años porque creemos que es la única manera correcta. «Todos esos programas existen simplemente porque solían existir», explica. «En los años 70 no teníamos la tecnología que tenemos hoy en día: ni en las telas, ni en las propias máquinas, ni en los detergentes. En aquella época, sí necesitabas un ciclo de ‘edredones voluminosos’ o uno ‘sanitario’. Era algo real».
Sin embargo, hoy en día esa necesidad ha desaparecido. El problema es que los consumidores somos criaturas de costumbres. «Demasiada gente va a comprar una lavadora y dice: ‘Ah, pero la máquina de mi madre tenía la opción de blancos más blancos’», bromea el experto. Si por él fuera, las máquinas del futuro serían insultantemente simples:
«Si pudiera construir una lavadora, tendría un solo botón. Lo pulsarías, usaría agua tibia y el ciclo exprés, y se acabó la historia».
El regalo más preciado: tu tiempo libre
Más allá de cuidar tus prendas y tu bolsillo, hay una ventaja obvia y colosal en pasarse al bando del lavado rápido: el tiempo que vas a recuperar.
El ciclo exprés dura 30 minutos o menos. Esto significa que puedes liquidar la colada de toda una semana en apenas un par de horas. «Si pones el programa de blancos más blancos, tarda entre dos horas y veinte minutos y casi tres horas», remata Richardson. «En ese tiempo, podría verme una película entera de Star Wars, y jamás conseguiría terminar toda mi colada en un solo día de esa manera».

Así que ya lo sabes, la próxima vez que vayas a lavar tu ropa deportiva sudada o esa camisa que te manchaste de café, no lo dudes: dale al botón de lavado rápido, siéntate en el sofá y disfruta de la vida. Tu ropa, tu factura de la luz y tu paciencia te lo agradecerán eternamente.




