El tripulante de cabina que se creía tejón en sus horas libres

El tripulante de cabina que se creía tejón en sus horas libres
Un auxiliar de vuelo de British Airways fue encontrado desnudo a cuatro patas en un campo cerca de Heathrow. Bajo los efectos de las drogas, creía ser un tejón cavando su madriguera. El surrealista episodio le ha costado una multa de 500 libras tras declararse culpable.
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La jornada laboral de un tripulante de cabina puede ser estresante: horarios imposibles, jet lag y atender a cientos de pasajeros. Quizás por eso, Matthew Underwood, auxiliar de British Airways, decidió que necesitaba una vía de escape. Lo que nadie esperaba es que esa vía le llevaría, literalmente, a un campo cerca del aeropuerto de Heathrow, completamente desnudo y a cuatro patas, convencido de ser un tejón.

Imagínate la escena. Son las 6:30 de la mañana y conduces por la autovía A30, cerca de uno de los aeropuertos más transitados del mundo. De repente, ves una figura humana en cueros, moviéndose de forma extraña. Pues eso es lo que vieron varios automovilistas, que no dudaron en llamar a la policía, probablemente flipando en colores.

Cuando los agentes llegaron, se encontraron con Underwood en pleno ‘performance’. No estaba huyendo ni perdido, sino inmerso en su papel animal. Según explicaría más tarde su abogado en el tribunal, su cliente «creía que era un tejón y estaba intentando cavar para encontrar una madriguera».

La explicación a tan peculiar comportamiento se encontraba en un cóctel de drogas que había consumido la noche anterior con unos amigos: ketamina y mefedrona. Una mezcla que, al parecer, nubló su juicio hasta el punto de hacerle olvidar su identidad humana para abrazar la de un mustélido.

Tras ser detenido y llevado a comisaría, Underwood se enfrentó a la justicia. Se declaró culpable de un delito contra el orden público, mostrando un profundo arrepentimiento y vergüenza por el incidente. Su abogado argumentó que las largas horas de trabajo habían afectado su capacidad de juicio.

Al final, la aventura como tejón le salió cara. El tribunal le impuso una multa de 500 libras, además de 85 libras en costas y una tasa de 50 libras para las víctimas. Por su parte, British Airways, con la discreción que caracteriza a la compañía, se limitó a declarar que no hacen comentarios sobre empleados o exempleados. Una historia que demuestra que, a veces, las noches locas terminan de la forma más inesperada y peluda posible.