El postureo llevado al límite: cuando internet no perdona
Hace poco, un usuario de Reddit abrió la caja de los truenos y decidió preguntar por esos momentos en los que la cultura influencer nos ha provocado tal nivel de vergüenza ajena que tuvimos que apartar la mirada de la pantalla. Ya sabes, esos instantes en los que el postureo se les va de las manos y el resultado da cringe del bueno.
Los 18 momentos más bochornosos de la belleza y el lifestyle
La comunidad de Reddit no defraudó y empezó a sacar trapos sucios. Desde desastres culinarios hasta demostraciones públicas de ignorancia suprema, aquí tienes una recopilación que te dejará sin palabras:
- 1. El drama del café Dalgona de Jenn Im: Al principio de la pandemia, cuando todos hacíamos el famoso café batido, Jenn Im intentó sumarse a la moda. El problema es que en lugar de café instantáneo, ¡usó granos molidos en la máquina! Luego se sorprendió (y medio ofendió) de que aquello no espumara. Chica, ¿qué te esperabas?

- 2. James Charles y la odisea de la base de maquillaje: Se graba un vídeo épico probando como 50 bases de maquillaje para encontrar «el tono perfecto». ¿Lo encuentra? Sí. ¿Lo usa en sus siguientes vídeos? No, vuelve a usar el color equivocado. Y ni hablemos de cuando le da por cantar en eventos de belleza; como dijo el novio de una usuaria: sleep paralysis demon status (nivel: demonio de la parálisis del sueño).
- 3. Casey Holmes y sus nulos conocimientos de arte: Reseñando la colección de maquillaje de Urban Decay inspirada en Jean-Michel Basquiat, soltó tan pancha:
«No sé quién es Gene… Michael… Basket, ¡pero felicidades por tu colaboración, tía!»
Cuando en los comentarios le recordaron que Basquiat era un famosísimo pintor que falleció en 1988, se excusó diciendo que «no tuvo tiempo» de buscarlo. Tenía internet en el móvil, pero 90 segundos de Google eran demasiados.
- 4. La profesora que reescribió el mapa político: Una youtuber, que para colmo era profesora de instituto, declaró accidentalmente la independencia de Escocia al afirmar que la influencer Jamie Genevieve era «escocesa, no británica». Al ser corregida, dijo riéndose que no sabía nada de «política europea».
- 5. El racismo «sin querer» de lesleymarie1213: Durante un tutorial de eyeliner, recomendó alargar el rabillo para que el ojo pareciera (y aquí insertó un término despectivo hacia los asiáticos) quedándose tan ancha. Cuando la gente se le echó encima con toda la razón, simplemente cortó esa parte del vídeo y a otra cosa.
- 6. Jeffree Star y Mikayla Nogueira presumiendo de su vida íntima: Esa manía de interrumpir reseñas de productos (como la máscara Better Than Sex) para montar el numerito, ir a magrearse con sus parejas y dejar muy claro ante la cámara que sí, que tienen sexo. Entendido, sois adultos funcionales, pero da muchísimo cringe.

- 7. La «nómada digital» con casa propia: Taylor Wynn se vendió como una nómada digital, quejándose de lo dura que era la vida. ¿El truco? Se pasaba solo tres semanas en cada destino (eso se llama vacaciones, no vivir ahí) y decía que le salía «más barato» porque no pagaba seguro de coche. Claro, viniendo de una familia rica, con una casa alquilada en Seattle y múltiples ingresos. Muy attainable para el resto de los mortales.
- 8. Jackie Aina y la mentira patrocinada: Cuando un producto es un regalo o patrocinio e intentan vendértelo como la octava maravilla aunque sea un desastre. Nadie ha olvidado aquellas uñas a presión que le quedaban fatal y que ella intentaba colar como fantásticas.
- 9. Tomas falsas que dan pena: Esas personas que no tienen ninguna gracia pero fuerzan bloopers al principio del vídeo haciéndose las tontas. A menos que se te cruce el gato por la cámara, sabemos que todo está guionizado.
- 10. Jaclyn Hill desesperando a Kim Kardashian: Ese legendario y bochornoso vídeo colaborativo en el que la cara de Kim K gritaba silenciosamente buscando una salida de emergencia ante la desbordante e irritante energía de Jaclyn.

- 11. Sondra Deluxe y sus intros de feria: Empezar los vídeos gritando «¿Puedo escuchar un HELL YEAH?!» con un micrófono que satura el sonido. Innecesario.
- 12. El «experto» cafetero que no sabe seguir una receta: Un canal dedicado al café intentó hacer su propia versión del Dalgona midiendo por volumen en vez de seguir la receta original. ¿El resultado? Un desastre, pero en lugar de asumir su culpa, sentenció que el concepto entero de ese café era «basura».
- 13. Los cierres cantados: Youtubers como Allie Glines que deciden cantar la despedida de sus vídeos. Es el equivalente audiovisual a unas uñas arañando una pizarra.
- 14. Melissa Alatorre y el gimnasio «incómodo»: En un viaje pagado por una marca, se puso a grabar su rutina de ejercicios en el gimnasio del hotel. Se quejó amargamente de que tuvo que parar porque la gente la miraba «raro» por la cámara. A ver, igual la gente no quiere ser el decorado sudoroso de tu vlog, ¿no crees?
- 15. Angie de Hot and Flashy peleada con los idiomas: Lleva años pronunciando mal «Anastasia» y «La Neige» (con mucha convicción, eso sí) por más que se lo corrijan en todos y cada uno de los comentarios.
- 16. Delirios de grandeza en la alta costura: La youtuber French For a Day reseñó un producto de Chanel o Dior y soltó con total seriedad: «Creo que la empresa vio mi vídeo anterior y escuchó mis recomendaciones para cambiar la fórmula». ¡La delusion es total!
- 17. Alicia Archer y el acento italiano forzado: Su manera tan particular e irritante de pronunciar «Italy» cada vez que hablaba de una paleta fabricada allí. Muchos dejaron de verla porque daba auténtica dentera.
- 18. Incompetencia fingida con productos básicos: Influencers rompiendo labiales con formato click (como los de MAC) y poniendo cara de póker en plan: «¡Oh Dios mío! ¿Cómo funciona esta tecnología alienígena?», cuando es el mecanismo más básico del mundo.
¿El postureo tiene límites?
Y tú, ¿cuál es la situación de mayor vergüenza ajena que le has visto hacer a un creador de contenido? Porque visto lo visto, ¡la realidad supera a la ficción en el mundo de las redes sociales!




