
Seamos sinceros, el humor negro tiene su aquel, y la vida a veces nos regala guiones que ni el más retorcido guionista se atrevería a escribir. Pues bien, prepárense para la última entrega de esta comedia de errores con tintes de tragedia… o al menos de un arresto de verdad y bien serio.
Hablamos de Franky Goulart, más conocido en el mundillo de TikTok como ‘Scuba’, un influencer de 32 años con más de 110.000 seguidores que se ha labrado una fama peculiar a base de vídeos donde, disfrazado con un uniforme de ‘sheriff’, ‘detenía’ a gente, a menudo con frases picaronas como su célebre y viral ‘Arréstame, papi’. Un contenido que navegaba entre el flirteo, la parodia y, quizás, el desconcierto de quienes se topaban con él.
La ironía ha llamado a su puerta… y a su Ford F-150. El pasado 1 de diciembre, la policía de Jacksonville, Florida, le echaba el guante por un asunto bastante menos divertido que sus sketches virales. Se le acusa de agresión con agravantes con arma letal sin intención de matar, ni más ni menos. Parece que lo de ‘detener’ gente se le ha ido un poco de las manos, ¿verdad?
Al parecer, varias personas en el Hanna Park de Jacksonville denunciaron a las autoridades que Goulart les apuntó con una pistola ‘sin motivo aparente’. ¿La excusa de nuestro tiktoker cuando le pillaron? Que estaba grabando ‘un vídeo de sketch de comedia’ y que el arma que usaba era ‘un juguete’. Un ‘juguete’, eso sí, que resultó ser una réplica de Airsoft tan realista que los agentes no tuvieron ninguna duda en confundirla con una pistola real cuando la encontraron en su camioneta. Imaginamos que la escena de una persona apuntando con un arma, aunque sea de ‘juguete’, no invita precisamente a la risa.
Sí, la misma persona que se ganaba la vida digital con parodias de detenciones ahora se enfrenta a una de verdad, con consecuencias mucho más tangibles que unos cuantos ‘likes’ o ‘shares’. Sus vídeos, que le han dado la fama, suelen mostrarle en ese rol de policía seductor, con frases que coquetean con lo ‘prohibido’ y el uniforme como gancho principal. Un personaje que ahora tendrá que lidiar con la cruda realidad de un juzgado.
Pero no es la primera vez que Goulart se mete en berenjenales, parece que el hombre tiene un don para el drama fuera de guion. En 2021, la lió parda en una playa usando un soplador de hojas para mojar a bañistas (sí, lo has leído bien). Y en 2022, recibió una orden de alejamiento por acoso tras presuntamente perseguir a una mujer durante meses. Parece que lo de los límites y el ‘sentido común’ no son precisamente sus puntos fuertes.
Ahora, este ‘papi’ tan particular tiene una fianza de 25.000 dólares y un problema real que resolver. La próxima vez, quizás debería pensárselo dos veces antes de gritar ‘acción’ con una pistola de Airsoft en un parque público. La realidad, a veces, es menos maleable que un guion de TikTok y las consecuencias pueden ser mucho más serias que un simple ‘fail’ viral.
