El surrealista reto viral: adolescentes hacen ‘speedrun’ en edificios de la Cienciología como si fueran un videojuego

El surrealista reto viral: adolescentes hacen 'speedrun' en edificios de la Cienciología como si fueran un videojuego
Cientos de jóvenes han colapsado la sede de la Cienciología en Vancouver intentando hacer un 'speedrun'. Esta surrealista moda de internet consiste en infiltrarse en sus edificios y grabar sus secretos en tiempo récord, obligando a intervenir a la policía e indignando a la organización.
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¿Recordáis cuando los retos virales consistían en tirarse un cubo de agua helada por la cabeza? Qué tiempos aquellos tan inocentes. Ahora, la Generación Z ha decidido llevar las cosas al siguiente nivel mezclando la cultura gamer con las organizaciones más herméticas. Hablamos del Scientology speedrunning (o hacer un speedrun en la Cienciología), la última moda de redes sociales que está trayendo de cabeza a las autoridades.

Para los menos puestos en la jerga de internet, un speedrun consiste en intentar pasarse un videojuego en el menor tiempo posible, descubriendo atajos y colándose por los rincones más inaccesibles del mapa. Pues bien, a cientos de jóvenes les ha parecido una idea fantástica aplicar este loco concepto a la vida real.

El asedio a la sede de Vancouver

El pasado sábado, la ciudad de Vancouver vivió una escena digna de un servidor de GTA Roleplay. La policía local tuvo que intervenir de emergencia cuando entre 250 y 300 adolescentes se congregaron en pleno centro con una misión clara: infiltrarse masivamente en la sede de la Iglesia de la Cienciología.

Edificio de la Iglesia de la Cienciología en Vancouver

El objetivo de los atrevidos participantes era entrar a la fuerza, esquivar la seguridad y grabar con sus móviles el interior para «mapear» el edificio y conseguir información sobre los entresijos de la organización, todo en tiempo récord. Según los agentes que acudieron al lugar, un grupo llegó incluso a intentar echar abajo la puerta trasera a patadas.

El resultado de esta aventura épica fue una intervención policial que terminó con un chaval de 16 años arrestado (que posteriormente fue devuelto a sus padres sin cargos penales, aunque seguramente con una buena bronca histórica a cuestas) y el bloqueo total de la calle para dispersar a la multitud.

Medidas extremas en Los Ángeles: ¡Adiós pomos!

Si pensabais que esto era un caso aislado en Canadá, estabais muy equivocados. La tendencia despegó a principios de abril y en la cuna mundial de esta polémica religión, Los Ángeles, la situación ha llegado a tales niveles de surrealismo que se han visto obligados a tomar medidas completamente absurdas.

El Departamento de Policía de Los Ángeles confirmó a la prensa que, tras sufrir múltiples incursiones contrarreloj en sus inmensas propiedades de Hollywood Boulevard, la iglesia ha optado por quitar todos los pomos exteriores de las puertas. Sí, habéis leído bien: han desmontado físicamente los tiradores para que ningún avispado de las redes sociales pueda entrar a batir su récord personal.

Un «juego» con consecuencias muy reales

Como era de esperar, los directivos de la organización no le ven la más mínima gracia a la bromita. David Bloomberg, portavoz oficial, dejó claro su monumental enfado:

«Convertir los recintos religiosos en objetivos para acrobacias virales no es periodismo, ni protesta, ni actividad cívica. Es allanamiento, acoso y perturbación deliberada.»

Por su parte, la abogada penalista Kyla Lee ha lanzado una seria advertencia a todos aquellos que se creen los protagonistas del Super Mario. «Legalmente, no es tan sencillo como entrar corriendo por una puerta y salir por la otra», explica la experta. Los infractores se exponen a fuertes demandas civiles e incluso a enfrentarse a cargos penales severos por allanamiento de morada y alteración del orden público.

El sargento Adam Donaldson fue aún más directo en sus declaraciones: «Es muy divertido dejarse llevar por estas modas virales, pero todos estos jóvenes han tenido mucha suerte de no llevarse a casa antecedentes penales que les habrían perseguido el resto de su vida».

Así que ya sabéis, si queréis intentar un speedrun para impresionar a vuestros seguidores, mejor quedaos en el sofá con el mando de la consola. Al menos ahí, si las cosas salen mal, siempre podéis volver a cargar la partida anterior sin que intervengan las autoridades.