
Hay souvenirs y souvenirs. Un imán para la nevera, una camiseta de ‘I love [inserte ciudad]’, una figurita… Y luego está el plan de esta pareja de turistas austríacos, que decidió que el mejor recuerdo de sus vacaciones en Grecia eran, literalmente, 40 kilos de playa. Sí, has leído bien, cuarenta kilos de cantos rodados metidos en la maleta.
La aventura, que seguramente en su cabeza sonaba a una idea genial para decorar el jardín, terminó de forma abrupta en el control de seguridad del aeropuerto de Skiathos. Imagina la cara de los agentes al pasar el equipaje por el escáner y ver una masa densa y sospechosa. ¿Contrabando? ¿Algo ilegal? Peor: una colección de piedras que pesaba lo mismo que un niño de 10 años.
El ‘tesoro’ provenía de la espectacular playa de Lalaria, un paraíso en la isla de Skiathos accesible solo por barco. No son unas piedras cualquiera, son cantos rodados perfectamente blancos y lisos, pulidos por el mar durante millones de años. Son, de hecho, el emblema de la playa, y por eso están más protegidos que una joya de la corona.
Desde 2018, una ley prohíbe llevarse ni una sola de estas piedras. Hay carteles por todas partes que lo advierten, pero nuestros protagonistas, al parecer, estaban demasiado ocupados recolectando su botín de 40 kilos como para fijarse. Su excusa al ser pillados in fraganti fue la clásica: ‘No sabíamos que era ilegal’. Una defensa un poco floja cuando intentas facturar casi medio quintal de rocas.
La broma, como era de esperar, no les salió gratis. Según los medios locales, la pareja tuvo que hacer frente a una multa de 1.000 euros. Un dinero que probablemente les habría dado para comprarse una cantidad indecente de imanes para la nevera.
Y es que la prohibición no es un capricho. Las autoridades griegas tomaron esta medida porque la playa estaba desapareciendo a un ritmo alarmante. Entre todos los turistas que se llevaban ‘solo una piedrecita’ de recuerdo, el paisaje único de Lalaria estaba en peligro. Así que la próxima vez que visites una playa paradisíaca, recuerda: saca muchas fotos, llévate buenos recuerdos en la memoria, pero deja las piedras donde están. Tu cartera y el planeta te lo agradecerán.
