El sorprendente culpable de la baja natalidad turca según su presidente

El sorprendente culpable de la baja natalidad turca según su presidente
El presidente turco, Recep Tayyip Erdo?an, ha señalado a la comunidad LGTB+ como responsable de la caída de la natalidad en Turquía, instando a las familias a tener al menos tres hijos. La tasa de natalidad ha descendido de 2,32 a 1,51 hijos por mujer, mientras que críticos apuntan a factores económicos y sociales más evidentes.
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Pues sí, amiguetes, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdo?an, parece que ha encontrado un nuevo chivo expiatorio para la caída de la natalidad en su país: ¡la comunidad LGTB+! Sí, sí, habéis leído bien. En un giro de guion que ni el mejor dramaturgo turco podría haber inventado, Erdo?an ha declarado a bombo y platillo que el descenso de nacimientos es culpa de ‘la gente LGTB’ y la ‘desviación de los valores’.

El mandatario, conocido por no andarse con rodeos, hizo estas joyas de declaraciones en una cumbre en Estambul, donde, al parecer, no se cortó un pelo al vincular directamente la baja natalidad con la ‘perversión’ y la ‘moralidad’. Su mensaje es cristalino: ¡a procrear como conejos! O, al menos, tres hijos por familia, que es su número mágico para mantener la demografía a flote.

Y es que los números no mienten (o al menos no tanto como algunas explicaciones presidenciales). La tasa de natalidad turca ha pegado un bajón considerable, pasando de 2,32 hijos por mujer en 2001 a un triste 1,51 en 2023. Esto está bastante por debajo del 2,1 que se considera necesario para que la población se mantenga sin encogerse. Una cifra que, por cierto, vemos en muchos países europeos y que normalmente se achaca a cosas como la incorporación de la mujer al mercado laboral, la educación, el coste de la vida o la precariedad. Pero claro, esas son razones ‘aburridas’ y menos polémicas.

La oposición turca y las organizaciones de derechos humanos no han tardado en poner el grito en el cielo, calificando las palabras de Erdo?an de homófobas y transfóbicas. Y es que el partido AK de Erdo?an lleva tiempo apretando las tuercas a los derechos LGTB+, prohibiendo desfiles del Orgullo y eventos de temática LGTB+, y metiendo caña a la idea de que todo esto es una ‘importación occidental’. ¡Qué poca imaginación!

Mientras tanto, los expertos y los propios jóvenes turcos señalan causas un poquito más mundanas (y reales) para no tener hijos: un paro juvenil desbocado, una crisis económica que ahoga y hace que criar una familia sea un lujo, y el altísimo coste de la vida. Vamos, lo de siempre, pero con la ‘peculiar’ bendición presidencial de culpar a la diversidad sexual.

Así que, la próxima vez que te cruces con una persona LGTB+, ya sabes, según Erdo?an, podrías estar viendo al responsable de que las cunas turcas estén un poco vacías. Una teoría conspiranoica de manual, pero con un presidente detrás. Sin duda, una forma… peculiar de abordar un problema demográfico.