El síndrome del culo muerto acecha a oficinistas y deportistas por igual

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Posiblemente quieras leer este artículo de pie. Todos sabemos que pasarnos el día pegados a la silla es un billete de ida hacia el dolor de espalda, el cuello rígido y una postura cuestionable. Sin embargo, hay una víctima colateral de la que apenas se habla y sobre la que, irónicamente, te estás sentando ahora mismo: tus posaderas.

¿Qué es exactamente el síndrome del culo muerto?

Muchos curritos de oficina notan un entumecimiento o dolor en el trasero tras horas tecleando frente al ordenador. La ciencia médica, siempre tan rimbombante, lo llama amnesia glútea, pero en la calle se le conoce cariñosamente como el síndrome del culo muerto.

Oficinista estresada y cansada

Según Arlen Ray, fisioterapeuta del Hackensack Meridian JFK Johnson Rehabilitation Institute, este síndrome aparece cuando los músculos de los glúteos empiezan a debilitarse hasta el punto de olvidar cómo activarse. Literalmente, tu trasero se pone en modo avión.

¿Por qué mis glúteos sufren de amnesia?

La culpa la tiene nuestro sedentarismo. La doctora Jennifer O’Connell, del Hospital for Special Surgery de Nueva York, lo explica de maravilla:

«Cuando te sientas durante largos periodos, el músculo iliopsoas se acorta al estar en una posición tensa, y el glúteo medio se debilita porque, básicamente, no se le pide que haga absolutamente nada».

¡Pero ojo! Que fiches en el gimnasio no te salva. Ray advierte que alguien puede machacarse entrenando, pero si no trabaja específicamente sus glúteos y pasa el resto del día sentado, puede sufrir este problema igualmente.

Anatomía de los músculos de la cadera

Síntomas de que tu trasero ha pasado a mejor vida

¿Cómo saber si padeces esta epidemia silenciosa? Aquí tienes los síntomas más claros:

  • Dolor o entumecimiento en una o ambas nalgas.
  • Un cosquilleo traicionero que baja por la pierna.
  • Dificultad para subir escaleras, hacer zancadas o incluso levantarte de la silla.
  • Misteriosos dolores de espalda, cadera, e incluso lesiones en rodillas y tobillos (recuerda que tus glúteos son el ancla de tu equilibrio).

El manual de resurrección para tus glúteos

No todo está perdido. Para evitar que tu retaguardia se atrofie por completo, los expertos recomiendan una mezcla vital de movimiento, estiramiento y fortalecimiento.

  1. Levántate: La doctora O’Connell sugiere usar un escritorio elevable o, si no lo tienes, ponerte de pie al menos 5 minutos cada media hora. Ve a por agua, da una vuelta por la oficina o simplemente estírate.
  2. Fortalece: No vale solo con estirar, porque eso podría empeorar el problema. Necesitas ejercicios específicos como puentes de glúteo, sentadillas y zancadas.
  3. Haz Yoga: Posturas como la de la silla o la paloma son estupendas para estirar la parte exterior de la cadera.

Persona haciendo el ejercicio de puente de glúteo en casa

¿Cuándo deberías visitar a un profesional?

Si el dolor no desaparece en unos días, es desproporcionado o te quita el sueño, es hora de visitar a un médico. El síndrome del culo muerto puede ser el culpable, pero mejor descartar otras lesiones. Además, un fisioterapeuta puede guiarte para corregir esos desequilibrios musculares antes de que vayas caminando como un pingüino.

La conclusión es clara: tu cuerpo está diseñado para moverse. Así que dale una alegría a tu cuerpo Macarena y pon esas posaderas a trabajar.