El secreto a voces de los ‘humanoides’ iraníes: más humanos que mecánicos

El secreto a voces de los 'humanoides' iraníes: más humanos que mecánicos
En la reciente Iran Expo 2024, unos supuestos robots humanoides causaron furor por su baile y movimientos. La sorpresa llegó cuando un vídeo viral desveló el truco: eran humanos disfrazados con voluminosos trajes. Un bochorno tecnológico que ha desatado las risas y la incredulidad en redes sociales.
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Imagínate la escena: estás en la Iran Expo 2024, una feria tecnológica en Teherán donde se exhiben los últimos avances. De repente, aparecen unos impresionantes ‘robots’ humanoides, de esos que prometen revolucionar el futuro. Se mueven, incluso se marcan unos pasos de baile para deleite del público. ¡Qué maravilla, pensaría uno! Sin embargo, la magia duró poco, poquísimo, hasta que un vídeo se hizo viral y destapó el pastel más bochornoso del año.

Resulta que estos supuestos prodigios de la robótica, con su aspecto imponente y un poco a lo ‘Robo-Cop de mercadillo’, eran en realidad… ¡humanos! Sí, has oído bien. Un avispado visitante grabó uno de estos ‘humanoides’ inclinándose, y la imagen no dejaba lugar a dudas: unas piernas humanas asomaban por debajo del traje, y en otros planos, manos de carne y hueso se veían claramente entre las articulaciones de plástico. El ‘robot’ en cuestión se movía con la gracia torpe de alguien encerrado en un disfraz aparatoso, más propio de una fiesta de Halloween improvisada que de una exposición de alta tecnología.

Las redes sociales, como era de esperar, estallaron en comentarios. La incredulidad se mezcló con el cachondeo y la burla. Muchos usuarios ironizaban sobre la avanzada tecnología iraní, comparándola con los sofisticados robots de países como Japón o Estados Unidos. Este incidente no ayuda precisamente a la reputación de Irán, que ya tiene antecedentes de haber promocionado supuestos avances robóticos, como el robot humanoide Surena de la Universidad de Teherán.

Así que, la próxima vez que veas un robot bailarín o haciendo gala de sus movimientos, quizás te toque mirar dos veces. Porque, tal y como hemos aprendido en la Iran Expo, a veces lo que parece una maravilla tecnológica puede ser, simplemente, un tipo sudando la gota gorda dentro de un disfraz. Un fiasco que, al menos, nos ha regalado unas buenas risas.