
Olvídate de los robots que solo aspiran la casa o te preparan un café aguado. Ha llegado la hora de que conozcas a FORPHEUS, el único robot que podría dejarte en ridículo en la pista de bádminton. Este prodigio de la ingeniería japonesa, creado por la compañía Omron, no se anda con chiquitas. Ha entrado en el Olimpo de los Guinness World Records por el “mayor número de interacciones consecutivas de bádminton entre un robot y un ser humano”.
La hazaña la logró en marzo de 2024, alcanzando la friolera de 186 golpes seguidos. Para poner esto en perspectiva y apreciar la magnitud del talento robótico, la marca anterior, que también estaba en su poder, se quedó en unos modestos 107. Parece que FORPHEUS es un competidor duro hasta consigo mismo, aburrido de su propio listón y decidiendo subirlo sin piedad.
¿Cómo logra este deportista cibernético tal nivel de destreza? Pues no es magia negra, sino Inteligencia Artificial de la buena. FORPHEUS está equipado con sensores de visión a alta velocidad que no solo rastrean el volante (el ‘gallito’), sino que también analizan la postura, el movimiento y hasta la intención del jugador humano. Básicamente, sabe dónde vas a fallar antes de que tú mismo lo sepas. Este sistema le permite anticiparse y devolver el golpe con una precisión milimétrica, justo donde su oponente no espera.
Pero lo más humillante (y útil) de todo es que este cacharro tiene un “modo tutor”. Sí, tras humillarte con su revés perfecto, te ofrece consejos en tiempo real para que mejores. Es como tener a un entrenador robótico que, además, es el campeón mundial de las interacciones. Según Omron, su misión es fomentar la “armonía entre humanos y máquinas”, demostrando que la IA puede potenciar las habilidades humanas. Un aplauso para FORPHEUS, que nos demuestra que el futuro no es solo hacer tareas mundanas, sino también ganarnos en el deporte mientras nos da una clase magistral de humildad.
