Imagina la escena: un centro comercial bullicioso, niños con caras de ilusión, 30 agentes de policía repartiendo espíritu navideño… Y en medio de todo esto, una heroína (o antiheroína, según se mire) del crimen en miniatura intentando llevarse el premio gordo. ¡Así es la vida, amigos!
El pasado martes, un Target de Humble, Texas, se convertía en el escenario de uno de esos momentos que te hacen levantar una ceja y pensar: ‘¿En serio?’. La ocasión era de lo más noble: el evento ‘Shop with a Cop’. Para los que no estén familiarizados, es una iniciativa donde agentes de policía acompañan a un centenar de niños de familias con menos recursos para que puedan comprarse sus regalos de Navidad. Cada pequeño héroe, escogido de escuelas locales, recibe una tarjeta regalo de 100 dólares para que la magia de estas fechas no se les escape. Vamos, un planazo digno de película.
Pues bien, mientras la alegría y la generosidad flotaban en el aire, una figura destacó por su… originalidad. Keaundra Aretha White, una joven de 24 años, decidió que ese era el momento perfecto para hacer sus compras navideñas… ¡por la cara! Con una maestría digna del Circo del Sol, la señorita White se dedicó a meter prendas de ropa en una bolsa reutilizable, con la mala pata de que las escogía precisamente de la sección infantil. Sí, lo has oído bien: ¡quería robar la ropa que podrían haber estado eligiendo los propios niños del evento! La desfachatez, a veces, roza la obra de arte.
Pero claro, ¿quién mejor para pillarte in fraganti que 30 agentes de policía que están, literalmente, a tu alrededor? El Sargento P. Vasquez del Departamento de Policía de Houston, ojo avizor, la vio en plena faena. La siguió junto a sus compañeros y el personal de seguridad de la tienda. Cuando Keaundra intentó salir del Target como si nada, fue confrontada. Y aquí viene el clímax: la joven intentó echar a correr, soltando algunas de las prendas robadas en su huida, pero la velocidad no era su fuerte ese día. Fue interceptada y reducida por el Sargento Vasquez y los demás agentes. ¡Chispas y esposas en pleno pasillo de juguetes!
La cosa acabó, como era de esperar, con cargos de hurto menor, ya que el botín ascendía a ‘menos de 100 dólares’. Pero el valor monetario era lo de menos. Lo que dejó a todos boquiabiertos fue la osadía. El Sargento Vasquez, con 14 años de experiencia a sus espaldas, confesó no haber visto nada igual: ‘Que alguien sea tan atrevido y descarado como para robar delante de 30 agentes de policía, es alucinante’, declaró. Y el agente Mark Herman, del Precinto 4 del Condado de Harris, no pudo ser más elocuente: ‘Increíble y vergonzoso’.
Así que ya lo sabes, la próxima vez que pienses en hacer ‘tus compras’, piénsatelo dos veces, sobre todo si hay un batallón de policías haciendo de Papá Noel. Porque, por muy ‘gracioso’ que parezca robar con tanto testigo de uniforme, el karma (y la ley) siempre acaban pillando. ¡Felices (y honestas) compras navideñas!


