
El choque de manos que nadie vio venir
Si hay algo por lo que Donald Trump es conocido en la escena diplomática, es por su peculiar y a menudo agresivo estilo a la hora de saludar. Sin embargo, parece que su táctica intimidatoria ha chocado contra un muro de la realeza británica: el rey Carlos III.
El historial del «tira y afloja» presidencial
A lo largo de los años, hemos visto cómo el magnate estadounidense convierte un simple apretón de manos en una auténtica batalla campal. Su técnica estrella es un constante tira y afloja para desequilibrar a la otra persona. Su «víctima» predilecta suele ser el presidente francés, Emmanuel Macron.
- Se enzarzan en una especie de baile bizarro con las manos.
- Se agarran el uno al otro como si protagonizaran un drama romántico.
- El resultado siempre acaba pareciendo el de dos alienígenas intentando replicar un saludo humano por primera vez.
El monarca que no cedió terreno
La situación dio un giro inesperado cuando Trump intentó aplicar su famosa maniobra de dominación al rey de Inglaterra. En el vídeo que ya está dando la vuelta al mundo, se ve claramente cómo el intento de tirón del estadounidense es totalmente ignorado y frenado. ¿El secreto? Como ha apuntado internet, Carlos III cuenta con una ventaja natural: sus ya legendarios y voluminosos dedos.
Las redes dictan sentencia: el triunfo de la «salchicha»
Como era de esperar, los internautas han convertido el encontronazo en el hazmerreír del día. Los comentarios no han tenido piedad con la derrota pública del expresidente, coronando al rey como el vencedor indiscutible de este bochornoso cara a cara.
«Trump realmente se esforzó con su mano en hacer su estúpido tirón, y el Rey le pintó la cara por completo».
«Madre mía, esto es doloroso de ver. Qué hombrecito más patético y débil», comentaba otro usuario.
«Imagina pensar que tu pequeña aleta podría enfrentarse a esos dedos de salchicha«.
Al final, las redes sociales han llegado a una conclusión unánime sobre este épico choque de titanes: «Las enormes manos de salchicha del rey Carlos fueron creadas para este exacto momento. Era su destino». Queda por ver si, después de semejante corte, Trump decide cambiar por fin su cuestionable técnica de saludo.
